Amigos, vecinos y familiares llenaron ayer las inmediaciones de la iglesia de Santa María La Real de Logrezana, en Carreño, para despedir a José Luis González Domínguez, el ganadero fallecido el pasado viernes al quedar atrapado con su tractor en una vaguada inundada en el cruce de Los Molinos. Ya una hora antes del funeral, una multitud llenaba la entrada del templo en corrillos donde se comentaba el trágico suceso. Fue un masivo adiós a una persona muy querida en la parroquia y en todo el concejo, distinguido por su carácter amable y servicial, trabajador y muy amigo de sus amigos. Así le describen sus allegados, rotos por el dolor y aún preocupados por cómo pudo ocurrir el trágico accidente pues se trata de una zona muy conocida por el finado, por donde pasaba habitualmente. "Lo vamos a echar mucho de menos", dijo escuetamente su amigo, Rafael García antes del oficio religioso. González, de 60 años, es la única víctima que dejó el temporal "Fien" en Asturias.

González se dirigía el pasado viernes, en torno a las 13.15 horas, a un conocido bar de la zona donde había quedado con sus amigos para disfrutar de una comida en el negocio de José Luis González, que ayer estaba devastado por la pérdida. "Iban a comer pote de berzas con fariñona, que es como una morcilla típica de Gozón y Carreño que a él le gustaba, siempre que hacíamos matanza se apuntaba", recuerda. Pero no pudo ser. Poco después de que advirtiesen la falta de González llegó la fatal noticia al establecimiento dejando a todos impactados y muy tristes. "Era una persona excelente", señaló. "Muy amigo de sus amigos, es lo que podemos decir", añadió Juan Carlos Fuentes, quien fue uno de los que, junto a Damián, el hijo del fallecido, portaron el féretro al interior de la iglesia, donde se celebró el funeral.

A la despedida de González acudió muchísima gente y, también, muchos jóvenes de las pandillas de amigos de sus dos hijos para arroparles y apoyarles en estos momentos de pérdida y duelo. Así lo destacó la alcaldesa de Carreño, Amelia Fernández, quien acudió al oficio religioso para estar junto a la familia. "Es un día muy triste después de que Pepe Luis se haya ido de manera inesperada. Es una muy buena familia y prueba de ello es toda la gente que hay". La Regidora también destacó el carácter y la humanidad de González, "una persona muy servicial, siempre dispuesto a ayudar a todo el mundo porque si se embachaba un camión de orquesta allí estaba él, dejaba sus cosas para atender a los demás".

Por otro lado, Fernández señaló que el concejal Ángel Ruiz, que fue la persona que dio aviso a los servicios de emergencia se encuentra muy afectado "porque eran vecinos de toda la vida, lleva varias noches complejas como todos". Con su presencia, la Alcaldesa quiso mostrar el total apoyo de la Corporación local a la familia del fallecido, a quienes además aprecia mucho. "Estamos a su disposición, uniéndonos en su dolor y ahora a ver cómo pueden reconfigurar la gestión de la explotación ganadera".

González era muy conocido por su buen hacer como ganadero y por haber ampliado y modernizado las instalaciones de la ganadería familiar de Casa Sidro. "Hablábamos de cualquier cosa pero mucho de ganado, es algo que le encantaba e hizo mucho por la ganadería de casa", apuntó García. Él era la persona al frente de la explotación familiar pero siempre tenía la ayuda de su mujer, Amada Álvarez y sus dos hijos. Y, ahora, tienen la disposición de muchos vecinos para ayudarles en las tareas y labores tras la pérdida de González. Los vecinos y amigos también se mostraron muy preocupados por el padre del fallecido, José Luis González Busto, quien supera ya los 80 años. Por ello, han sido muchos los amigos del finado que han pasado estos días visitándole para darle fuerzas. "Como es lógico el hombre está muy fastidiado", detalló Fuentes.

El dramático suceso se produjo en el cruce de Los Molinos, en la carretera local CE-2, que había sido cortada con unas vallas el pasado martes ante la previsión de inundación de la zona, donde hay manantial en propiedad de Arcelor-Mittal. Habitualmente hay una bomba para achicar agua que tras la imparable crecida del nivel del agua flota en la vaguada. De hecho, el edil que dio la voz de alarma había acudido para hacer unas fotografías que debían servir para que la compañía realizase unas obras para evitar los desbordamientos. En ese sentido, la Alcaldesa avanzó ayer que ya han notificado la situación a la empresa siderúrgica y que hoy lunes volverán a contactar para buscar una solución técnica que evite la inundación del cruce donde José Luis González Domínguez perdió la vida. Un vecino de Logrezana que se va de manera inesperada pero que deja entre todos aquellos que le conocieron el mejor recuerdo, el de ser una buena persona.