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Nava escancia por la Unesco

Alcaldes y concejales de buena parte de Asturias se unen en un brindis por la designación de la cultura sidrera como patrimonio inmaterial de la humanidad

Por la izquierda, en primer término, Rocío Vega, Gerardo Fabián, Aitor García, Mino García, Sandra Vigón, Marcelino Martínez, Begoña López, Juan Cañal, Amparo Antuña, Víctor Ramos y Cecilia Pérez, en el escanciado simultáneo ante el Museo de la Sidra de Nava. | L. Palacios

Por la izquierda, en primer término, Rocío Vega, Gerardo Fabián, Aitor García, Mino García, Sandra Vigón, Marcelino Martínez, Begoña López, Juan Cañal, Amparo Antuña, Víctor Ramos y Cecilia Pérez, en el escanciado simultáneo ante el Museo de la Sidra de Nava. | L. Palacios

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Luján Palacios

Luján Palacios

Nava

La sidra apunta a lo más alto, y lo hace botella en ristre, con el vaso listo para escanciar y un objetivo marcado desde hace años que «ya casi podemos acariciar con la punta de los dedos». Begoña López, directora general de Desarrollo Rural del Gobierno del Principado, fue ayer una de las más entusiastas y optimistas en una cita para unir a buena parte de la región en un escanciado simbólico para empujar hacia la designación de la cultura asturiana de la sidra como patrimonio mundial inmaterial de la Unesco.

Fue, como sucediera el año pasado, en Nava, la cuna del caldo regional, el 3 de junio, Día Internacional de la Sidra, y de la mano de los alcaldes de la Mancomunidad sidrera, que lograron reunir otra vez a varios regidores y ediles de buena parte del Principado para brindar su apoyo a la causa, nunca mejor dicho. Fueron, no obstante, «menos que en 2022, porque hay alcaldes que no repiten y otros que están pendientes de su nombramiento y por motivos obvios no han podido acompañarnos», explicó el regidor de Nava, Juan Cañal, anfitrión de la cita ante el Museo de la Sidra de la localidad.

Además, este año se ha buscado que fuera un acto más institucional, frente a la convocatoria del año pasado que fue abierta a todos los vecinos y simpatizantes de la bebida regional. Participaron junto con Cañal los alcaldes de Cabranes, Gerardo Fabián; Bimenes, con Aitor García al frente; Colunga, con su alcaldesa, Sandra Vigón, y con la edil Rocío Vega como representante del Ayuntamiento de Villaviciosa. No pudo asistir Saúl Bastián, regidor de Sariego, quien se unió desde la distancia para «seguir sumando apoyos a la candidatura de la Unesco». 

También asistieron representantes de la Cofradía de los Siceratores, ediles como Aurora Cienfuegos, de Siero, o Santos Tejón, de Gijón, así como los alcaldes de Noreña (Amparo Antuña), Sobrescobio (Marcelino Martínez), Morcín (Mino García), Yernes y Tameza (María Díaz) y El Franco, con Cecilia Pérez, su regidora y presidenta de la Federación Asturiana de Concejos, de la que partió la convocatoria. «Tenemos que participar en representación de todos los ayuntamientos para celebrar este día y para impulsar el reconocimiento de la riqueza y el potencial cultural de nuestra sidra»; apuntó Pérez tras el brindis. 

Un evento que «seguiremos impulsando todos los años hasta que consigamos la declaración de la cultura sidrera como patrimonio inmaterial de la humanidad», aseguró Juan Cañal. No en vano «esta es una simbología muy importante y trataremos de que cada año se implique más gente, en lo que es un día festivo para encontrarnos todos los que formamos parte del sector de la sidra», indicó el director del museo naveto, Juan Stové.

Por su parte, Begoña López se mostró entregada a la causa desde el gobierno del Principado, invitando a todo el mundo a «levantar una botella de sidra para ayudar a nuestros cosecheros, a nuestros llagareros, a los comerciantes y a la hostelería, porque la sidra es un producto de identidad propia y nada mejor que celebrarlo y animar al consumo», apuntó, antes de vaticinar que «estamos a punto de alcanzar el ser patrimonio inmaterial cultural de la Unesco, y hay que celebrar mucho». Asimismo, reivindicó el escanciado como «nuestra figura estrella, que es importantísimo poner en valor y año tras año se está consiguiendo gracias a concursos y convocatorias gastronómicas». «Es de derecho y de deber ayudar que se dé el reconocimiento a esta figura como sucede con los sumilleres», incidió la directora general. 

«Debe ser un día de celebración del producto y un momento para apoyarlo en todos sus ámbitos, apuntó el lagarero Víctor Ramos, de Sidra Fran, presidente de la DOP. Y un día también para recordar la importancia de la pumarada, de la que han salido secularmente las manzanas en explotación tradicionalmente familiar para la elaboración de la sidra, recordó el antropólogo Xuan de Con. Otra pata más de una cultura que quiere ser patrimonio de todos.

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