Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Cabranes, la "Capilla Sixtina" del arroz con leche requemado: así fue el popular festival con pregón de Maxi Rodríguez

El actor proclamó el "interés humano" de una fiesta que premió a los siete sabios de la sidra

Remedios González, de Piloña, se llevó el premio a la mejor elaboración del postre típico asturiano

Cabranes celebra el Festival del Arroz con Leche con lleno de público, pregón de Maxi Rodríguez y distinción a los impulsores de la candidatura de la cultura sidrera a patrimonio de la Unesco

Luján Palacios / Amor Domínguez

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Luján Palacios

Luján Palacios

Santolaya (Cabranes)

Tiene al arroz con leche la rara cualidad de ser "lo único capaz de reconciliar a una nuera y una suegra, lo que fae que un paisanu coma dos platos de fabada y diga, bueno, dame un puquiñín de postre, pero sólo pa probalo". Tiene también la cadencia que lo hace sonar a "caricia de madre, besu de güela y domingo de orbayu y manta de cuadros", "bandera blanca de la sobremesa" y "la paz mundial en una tarrina". Por todo eso y mucho más, el postre por excelencia de Cabranes alcanzó ayer las máximas cotas de excelencia de la mano del pregón de Maxi Rodríguez.

El laureado actor fue el encargado de poner negro sobre blanco las bondades de un dulce que mueve multitudes, como quedó de nuevo patente en la capital cabranesa, Santolaya, y ya van 46 ediciones, con interminables colas para el reparto gratuito de arroz requemado en directo, con una nube de humo blanco saliendo de la cazuela. "Fue llegar a Santolaya y sentir como si hubiera entrado en la Capilla Sixtina; y a ver salir esi fumo blanco, ¡ o habemus Papam otra vez o ye el arroz, que se ta pegando!", proclamó el pregonero, antes de elogiar el "interés humano" de la celebración, que "ni la UNESCO lo homologa ni lo venden en Amazon".

Una intervención plagada de aplausos y carcajadas a la que siguió la entrega del galardón principal de Festival, el "Grano de Oro" a los bautizados como siete sabios de la cultura sidrera, el equipo humano encargado de diseñar y llevar a buen puerto la candidatura que ha hecho al mundo de la sidra merecedor de la distinción como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad.

Xuan de Con, Cristina Cantero, Luis Benito García, Eduardo Vázquez, Jorge Uría, Juaco López e Inaciu Hevia Llavona subieron al estrado para recoger el galardón, echar un culete comunitario entre risas y recordar que no todo está hecho, sino que más bien estamos al principio de un camino llamado a ser largo y fructífero. "Es un orgullo, y una responsabilidad haber obtenido este galardón", apuntó Luis Benito García, quien quiso recordar a todos los que han formado parte del proceso desde hace 25 años, en las primeras conversaciones con el entonces director del Museo de la Sidra, Elías Carrocera.

"Después de mucho trabajo, tenemos que impulsar todo lo que significa este reconocimiento con la ayuda de las administraciones", apuntó García en un día para celebrar y maridar, en el que los alcaldes y concejales de los municipios de la Comarca de la Sidra también escanciaron y brindaron, acompañados de público voluntario que se sumó a la folixa en el escenario.

Además de premios y distinciones la jornada también se compuso, como todos los años, de la misa solemne en honor a San Francisco, que este año procesionó restaurado a tamaño natural tras una campaña de financiación emprendida por los vecinos. Y el arroz con leche, como no podía ser menos, voló en pocas horas de las tarrinas disponibles. Los vecinos repartieron decenas de raciones entre los visitantes ávidos de la prueba, como Rosario González, que nunca había acudido a la fiesta pero "ahora ya sé que repito".

Remedios González, de Bargaeu (Piloña), se llevó el primer premio a la elaboración, seguida de Lucía Toral, de Villaviciosa, y Margarita Vallejo, de Santolaya, tras intenso debate de los probadores oficiales.

También hubo mercado con decenas de puestos de artesanía y gastronomía y una sesión de tardeo con la orquesta Assia y la actuación de las hermanas Marta y María Pérez. Una combinación de ingredientes que, en Cabranes, siempre sabe bien: a arroz con leche hecho con amor.

Tracking Pixel Contents