Una multitud para la Virgen del Rosario: "Ser de Candás y disfrutar cada año este sentimiento es algo único"
"Es impresionante vivirlo", destacan los vecinos, que se vuelcan con el traslado de la imagen a la Cofradía de Pescadores

La procesión de la Virgen del Rosario en Candás, en imágenes. / P. A.

Uno de los momentos más emblemáticos, singulares, emocionantes, esperados y seguidos durante la Semana Santa de Candás llega cada año a última hora de la tarde del Sábado Santo. Y es cuando en las confluencias de las calles Doctor Braulio Busto y Santolaya se hace el silencio, ante cientos de fieles, y se entona la «Salve marinera». Son quince minutos de profundo respeto, devoción y sentimiento, antes de continuar la procesión de la Virgen del Rosario.
Ese instante, muy simbólico, porque el coro que la entonó era improvisado y formado como cada año por gente del pueblo, refleja la pasión con la que los vecinos en Candás muestra su fervor y cariño a la Virgen del Rosario. «Es impresionante vivirlo, es el primer año que podemos venir y ha merecido mucho la pena», confesaron los ovetenses María Costales y José Luis Blanco.

Pablo Antuña
La procesión se prolongó durante cerca de una hora, desde la iglesia de San Félix hasta la Cofradía de Pescadores, en el Puerto. «Este año estoy tranquila, no hay que mirar al cielo, pendientes de la lluvia. El día es precioso, vamos a disfrutar mucho», destacó Josefina Álvarez, vecina de toda la vida de Candás.
Este domingo, el Encuentro
Los integrantes de la Banda de Música de Candás marcaron el inicio del recorrido interpretando los acordes de la «Salve marinera», que fueron alternando continuamente con el sentido canto a capela de los fieles. «Ser de Candás y disfrutar este sentimiento cada año es algo único», comentó Merche Fernández, que además es una de las devotas que durante la madrugada veló a la Virgen del Rosario en la Cofradía de Pescadores. Porque de allí partirá hoy para la Procesión del Encuentro, en la que se le descubrirá del velo negro que cubre por el momento la imagen del rostro, como estipula la tradición.
Nervios e ilusión
El año pasado, como novedad, un grupo de niños de catequesis se sumaron a la procesión con la Cofradía de la Virgen del Rosario. Y esa joven familia va aumentando. Carmen Suárez, Altea González, Inés Fuego, Miguel Sánchez y Eiren Fernández fueron los debutantes ayer. «Estamos un poco nerviosos, pero ilusionados», confesaron.
La noche hizo presencia con la llegada de la procesión al Puerto deportivo. Allí fue cuando se inició la ofrenda a la Virgen, en la Cofradía, con un goteo constante de fieles para velarla por la noche. Y recordando aquel sentimiento de las madres de los marineros fallecidos en el pasado, cuando les iban a llorar a ese punto. Demostrando que en Candás de la Semana Santa se siente como algo que incluso transciende más allá de la fe, que une religión e idiosincrasia marinera local.
El broche a la Semana Santa de Candás será este Domingo de Resurrección, con la procesión del Encuentro a partir de las 11.30 horas por las calles de la villa, seguido de la solemne Misa Pascual.
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