El Principado restringe hasta junio la escalada en Peñas Juntas (Proaza) por la presencia de una osa con cría en el entorno
Los agentes de la Patrulla Oso tienen constancia de la presencia del grupo familiar en la zona desde el 21 de marzo

Vista del pico Caldoveiro, en Teverga. / LNE

El Gobierno asturiano ha acordado limitar temporalmente el acceso a la zona de escalada situada al este del río Trubia, en el entorno de Peñas Juntas (Proaza), después de constatar la presencia de una osa acompañada de una cría nacida este año en el entorno. La medida estará vigente, en principio, hasta el 15 de junio, aunque podrá levantarse antes si desaparece el riesgo para el grupo familiar.
La resolución se apoya en un informe de agentes del medio natural de la Patrulla Oso, en el que se comunica la presencia del animal en la zona desde el 21 de marzo.
Según recoge el texto oficial, la osa se sitúa justo por encima de la zona de escalada, lo que llevó al Servicio de Vida Silvestre a emitir al día siguiente un informe técnico recomendando establecer con carácter general una restricción al paso de personas durante esta campaña.
Nuevo informe
La resolución precisa que la prohibición podrá quedar sin efecto antes de la fecha fijada si un nuevo informe de los agentes acredita la ausencia del grupo familiar en el entorno.
El área afectada está incluida en las proximidades de la zona de escalada integrada en el LIC Caldoveiro, dentro de un área crítica para el oso pardo cantábrico.
La Consejería recuerda que el oso pardo figura en Asturias en la categoría de especie en peligro de extinción. La resolución cita igualmente la Directiva Hábitats europea, que considera al oso pardo especie prioritaria de interés comunitario.
El texto vincula además la medida al Plan de Recuperación del Oso Pardo en Asturias, que contempla restricciones temporales de acceso y tránsito de visitantes cuando concurran circunstancias que puedan afectar a la conservación de ejemplares reproductores.
Excluidos
Quedan excluidos de la limitación los propietarios, arrendatarios, vecinos y ganaderos del parque natural, así como servicios municipales, personal de la administración autonómica, responsables de vigilancia y gestión de la Red Natura 2000 y miembros de las fuerzas y cuerpos de seguridad del Estado.
Para advertir de la prohibición, el Principado instalará señalización específica en los puntos de acceso a la zona de escalada.