Un café a cambio de una reparación: así arreglan los alumnos de Nava los aparatos que han dejado de funcionar
La actividad, importada de Holanda, atrajo a numerosos vecinos y contó con la colaboración de Ingenieros Sin Fronteras

Un momento de la actividad en el IES de Nava

Un café a cambio de volver a dar vida a esos aparatos que han dejado de funcionar y ocupan espacio en casa. El IES Peñamayor de Nava celebró una innovadora jornada de “Café Repair”, una iniciativa centrada en fomentar la reparación y reutilización de objetos frente a la cultura de usar y tirar. La actividad, organizada con la colaboración de Ingeniería Sin Fronteras, superó ampliamente las expectativas del centro y contó con la participación activa de alumnado de Bachillerato y vecinos del concejo.
El director del instituto, Iván Fernández, explica que el “Café Repair” es un formato nacido en Holanda que consiste en reunir de manera voluntaria y gratuita a personas con conocimientos técnicos para ayudar a reparar pequeños aparatos eléctricos, bicicletas, ropa y otros objetos cotidianos. Además de la vertiente práctica, el encuentro busca concienciar sobre sostenibilidad, reciclaje y consumo responsable.
Durante la jornada, celebrada en las instalaciones del centro educativo, varios voluntarios de Ingeniería Sin Fronteras trabajaron junto a los estudiantes enseñándoles técnicas básicas de reparación y mantenimiento. El instituto impulsó además una campaña informativa en redes sociales y por el municipio de Nava para animar a la participación vecinal.
La respuesta fue muy positiva y numerosos navetos acudieron con objetos averiados para intentar darles una segunda vida. Entre los artículos reparados o revisados hubo planchas, tostadoras, un GPS, un libro electrónico, un patinete y diversos juguetes. Una televisión también fue llevada al taller, aunque en este caso no pudo ser reparada.
Ampliar el proyecto
Iván Fernández destaca el éxito de la actividad, celebrada por primera vez y en la que tampoco faltó el tradicional café ofrecido a los participantes, una costumbre habitual en este tipo de encuentros. “Seguramente lo hagamos más veces porque la idea gustó mucho y superó ampliamente las expectativas”, afirma.
El director adelanta además que el centro pretende ampliar el proyecto en futuras ediciones. “Esta primera experiencia estuvo más centrada en aparatos eléctricos, pero la idea original también consiste en arreglar bicicletas, ropa y otros objetos. Solo se necesita reunir a la gente que sepa arreglar”, indica.
La iniciativa, desarrollada el pasado viernes, partió de Rosa Cañadas, una docente en prácticas del máster de profesorado tutorizada por el propio director, quien propuso el proyecto como actividad de innovación para su trabajo final de máster.
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