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Laura y Susana Ovín, las hermanas maestras del escanciado, pregonarán el Festival de Nava defendiendo la cultura sidrera: "Es algo muy nuestro y tiene que continuar"

Las dos revolucionaron el mundo de la sidra hace un cuarto de siglo, al proclamarse campeonas de Asturias de echadores: "El culete perfecto se hace con mucha práctica; esto es como conducir"

Las hermanas navetas Laura y Susana Ovín, maestras escanciadoras y pregoneras del Festival de la Sidra de Nava

VIDEO: Pablo Antuña / FOTO: Miki López

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Pablo Antuña

Pablo Antuña

Nava

Hace unas semanas, el alcalde de Nava, Juan Cañal, subió a las hermanas Susana y Laura Ovín al balcón del Ayuntamiento. Allí, una vez asomadas, les invitó a mirar hacia la plaza Manuel Uría, centro neurálgico de la vida y fiesta naveta. "Vayas vistas que tenéis desde aquí", les espetó. "Pues sí, no hay plaza más guapa que de la Nava", le contestaron. "Ahí la tenéis, para vosotras”, respondió el regidor con una sonrisa. Laura procesó más rápido la invitación. A Susana le costó más. Pero la emoción y el entusiasmo corrió rápido por sus venas, como esa sensación de tomarse un culete recién escanciado. Por primera vez, Nava tendrá dos pregoneras para el Festival de la Sidra, que alcanza este mes de julio su 49.º edición. "Es todo un orgullo para nosotras. La fiesta más emblemática y en nuestra casa", subrayan las hermanas Ovín, campeonas y maestras del escanciado.

"Nos quedamos en shock, es algo que impresiona muchísimo", comenta Laura. "Es una fiesta que siempre pasamos trabajando, que disfrutamos de otra manera y se nos pone los pelos de punta al pensar que vamos a estar ahí hablando a amigos, vecinos y familiares”, añade Susana.

La cita la tienen ya marcada en el calendario.Será el sábado 11 de julio a las 20.00 horas. "Hablaremos de nuestros recuerdos, con el corazón, de lo que significa el Festival de la Sidra. Y seguro que también habrá algún toque reivindicativo", enfatiza Laura.

Un poco de historia familiar. Segundo Ovín y Maribel Ania tuvieron cuatro hijas, que se llevaban pocos años, y todas tenían la aspiración de estudiar. Tal circunstancia hizo que abrieran una sidrería, La Barraca, para poder pagarles la formación. Entre Isabel, Conchita, Laura y Susana Ovín, junto a su madre Maribel, sacaron adelante un negocio que permaneció abierto tres décadas, de 1993 a 2023. Allí forjaron su pasión por la sidra las dos últimas, con apenas 17 y 14 años de edad, respectivamente. "No teníamos ni idea de escanciar. Solo un poco de postura. Lo aprendimos todo a base de practicar y de Tino de La Barraca, un primo de nuestro padre, enamorado de la sidra, que fue el creador del famoso decálogo del escanciador", rememora Laura Ovín.

Culetes para Felipe VI y Fernando Alonso

Un mundo, el de la cultura de la bebida autóctona por excelencia, del que se empaparon muy pronto, perfeccionando la técnica del escanciado. Las hermanas fueron las primeras mujeres en ganar concursos de echadores de relieve, entre ellos el regional o el de Nava, a finales de la década de los noventa. En una época dominada por hombres, derribaron muros para visibilizar en femenino la cultura sidrera asturiana, de la que aún a día de hoy aún hacen gala. "Aquellos triunfos supusieron un impacto y una locura total, fuimos portada de LA NUEVA ESPAÑA. Se armó una buena, pues que ganasen mujeres concursos de escanciadores no era nada habitual", indica Laura. "Supuso un gran impulso para la sidrería, empezó a venir muchísima gente y también empezaron a llamarnos del Principado para participar en eventos en España y en el extranjero", añade Susana, que recuerda a modo de anécdota personajes ilustres a los que tocó escanciar. "Al antes Príncipe Felipe y ahora Rey de España, hasta en tres actos diferentes. Y, en su momento, a Fernando Alonso", detalla.

Labor formativa

Laura Ovín acabó sus estudios de Magisterio y, aunque la sidra se mantuvo muy cerca de su vida, no fue tanto como en el caso de Susana, quien lleva tiempo peleando por fomentar, divulgar y formar en la cultura de la sidra. Lo hace de forma profesional desde hace tres años, desde que cerró La Barraca. La echadora imparte cursos de escanciado y para el mes de septiembre dará un pasó más y veré cumplido su sueño de dirigir una formación reglada. Será a través del Servicio Público de Empleo (SEPE) con las especialidades de escanciador y sumiller de sidra. "Es algo muy necesario y una reivindicación histórica. Es necesaria una formación de algo muy nuestro, formar la figura del escanciador, que no es solo levantar una botella. Hay que saber de pumaradas, manzanas, variedades de sidra, temperatura, de cómo se almacena la sidra y mucho más”, comenta Susana, para añadir de forma tajante: "La figura del escanciador mejora la sidra, da otro nivel y otra categoría al tomarla".

Escanciado ideal

¿Y cómo se despacha el culete perfecto? "Con mucha práctica, como con el conducir y más cosas. Primero hay que ensayar con agua, luego con sidra, y tener mucha curiosidad para mejorar", detalla Laura. "Creo que es importante empezar con una postura correcta, porque luego corregir fallos es más complicado", añade Susana, que enumera también los factores más importantes: "Una buena inclinación del vaso, el giro constante de la botella con la muñeca que no sea fuerte ni despacio, y que el chorro no caiga contra la propia sidra sino al vaso", explica.

En la década de los noventa rompieron clichés, cuando no era poco habitual ver mujeres escanciando en sidrerías o participando en concursos. “Ahora ya se ven más en los certámenes, pero echo en falta continuidad. Lo intentan, pero se retiran y hay que tener paciencia”, indica Laura Ovín. "Antes éramos muy pocas, pero, por suerte, evolucionó y se ven más mujeres escanciando en una sidrería. Hay que seguir animando para que se sumen más", concluye Susana con la vista puesta, al igual que su hermana, en el pregón del 11 de julio que toda Nava espera ya.

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