El Xiringüelu sube el PIB de Pravia: el montaje de la macrorromería que reunirá mañana a más de 40.000 personas dispara las ventas de víveres y materiales para construir las casetas
La celebración también motiva el desarrollo de curiosas "industrias auxiliares"

Miembros de la peña "Guardia Xirin" posan en una pausa del trabajo de remate de su caseta, con la que aspiran a ganar el concurso que premia a la más guapa. / F. L. J.

Todo está listo en Pravia para celebrar mañana, de 10.00 a 22.00 horas, una nueva edición del siempre multitudinario Xiringüelu. Miles de litros de sidra almacenados a la espera de ser entregados a las peñas a primera hora, hielo en los congeladores, camisetas, pañuelos, sombreros y demás parafernalia del atuendo festivo fuera de los armarios y "Salcedópolis" –la "ciudad" efímera que alberga la fiesta en el prao Salcedo– debidamente acondicionado con sus seis calles "urbanizadas", más el vasto espacio diáfano y con animación de DJ para quienes vienen sin caseta (la XirinZone).

Miembros de la peña "La Selecta" techan su caseta. / F. L. J.
Lo que muchos de quienes mañana acudan a disfrutar del Xiringüelu ignoran es el ingente trabajo que hay detrás de la construcción de una de las señas de identidad de la fiesta praviana: las doscientas casetas de peñas donde bullirá la alegría y correrá la sidra sin freno ni medida. Una "industria" que, a su manera, eleva el PIB praviano en estos días de gran trajín "edificatorio". Hay que comprar madera, tablones y tablas, cordel, clavos, cañizo, tableros, lonas... Además del utillaje necesario para refrigerar y servir la bebida: baldes, recipientes a modo de arcones, vasos, sacacorchos... "Una pasta", aseguran los peñistas.
Lo habitual es la regla de los tercios: del presupuesto de una peña, un tercio se suele dedicar a estos materiales (del orden de 200 a 500 euros, según el tamaño del grupo y de lo grande que se haga la caseta) y los dos tercios restantes son para bebidas y comida, bastante más de lo primero.

Juanma Álvarez, de la peña "El Espantayu" coloca listones de madera para hacer el cerramiento lateral de la caseta. | F. L. J. / .
Alrededor de esa actividad constructiva han surgido emprendedores que facilitan las cosas a los peñistas a cambio, lógicamente, del pago de sus servicios. Entre éstos es una institución el maderista Faustino Álvarez, proveedor de troncos, postes, tablones y palos de todo tipo que sirven para hacer los esqueletos de las casetas. Lleva 40 años siendo el principal suministrador de madera para el Xiringüelu y aunque le ha salido competencia sigue el pie del cañón. Hace unos años amplió su oferta con un servicio ahora muy demandado: acopló un cabezal con mazo a una máquina excavadora y por la módica cantidad de 50 euros su "martillo de Thor" clava los puntales de las casetas en el suelo en un periquete ahorrando el penoso trabajo de hacer el hoyo con barrenas y la colocación de los postes a mano.
El Xiringüelu también dispara las ventas de los bazares, las ferreterías y los comercios de alimentación, amén de las de los llagares asturianos –pocos hay que no hayan abierto rutas de reparto al Xiringüelu–y de los que ven una oportunidad en la venta ambulante de hielo y comida rápida. Por supuesto, crecen como la espuma las ventas de los locales hosteleros de Pravia, que llevan una semana muy animados y esta noche estarán abarrotados con motivo de las cenas de las peñas y la fiesta posterior en las calles de la villa.

Dos maderistas afilan postes para facilitar su hincadura en el suelo. / F. L. J.
Cerrando el círculo virtuoso, el Xiringüelu se caracteriza por la práctica de la economía circular antes incluso de que se hubiese inventado ese término: el lunes, cuando todo haya acabado, una legión de oportunistas batirá el prao Salcedo en busca de madera para alimentar las estufas en invierno, envases para embotellar sidra casera, plásticos para uso agrícola y objetos perdidos de valor variable. Y finalmente, una brigada de limpieza que costea la organización limpiará los últimos restos y los reciclará.
No es poco el dinero que mueve el Xiringüelu, con la paradoja añadida de que mañana bastará una sonrisa y un mínimo de educación para recorrer las casetas y tomar unos culinos de sidra... o los que caigan.

Un momento del pregón. / Marco Rodríguez
Del pregón de Yedra Riesgo al popular Popinazo
Oficialmente la fiesta praviana ya está en marcha. Yedra Riesgo, historiadora y gestora cultural, se encargó ayer por la tarde del pregón, desde el palacio de Moutas, a la derecha. Le siguió el canto en común del Xiringüelu y del himno de Asturias, además del reparto del bollo preñao. Y esta medianoche llega el Popinazo, una especie de pregón oficioso tras la cena de peñas.
Suscríbete para seguir leyendo
- Multado un conductor de más de 1.000 euros por echar gasolina 95, cuyo precio está muy alto, pero no llevar el papel en la guantera: la Guardia civil extrema la vigilancia
- Los asturianos del Imserso podrán irse a Benidorm en la nueva temporada, aunque con estancias más cortas: consulta las fechas y los precios
- Trasladan de la cárcel de Asturias a la de Córdoba por seguridad a un miembro de 'La Santa', la banda de narcos tras el ajuste de cuentas de Llanera
- El colectivo 'Fiestes Populares' denuncia una agresión 'fascista' en su caseta de la Catedral de Oviedo: uno de los heridos es el exconcejal de Somos Rubén Rosón
- Bertín Osborne visita a los policías y bomberos de Oviedo antes de su concierto en La Ería: 'Quedó contento y sorprendido con las instalaciones
- El tremendo susto de dos operarios de telefonía en Teverga: un oso les impedía bajar del repetidor donde trabajaban
- Marino González, promotor del festival: 'El Boombastic se queda para siempre en Llanera y el del año que viene será el mayor de su historia
- José Soto Chica, exmilitar, investigador, historiador y escritor: 'Hubo una batalla en Cangas de Onís y luego otra en Covadonga