Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Muros estrena el primer mirador de aves del Bajo Nalón en La Junquera

"La costa asturiana no se toca, salvo para protegerla", advierte Adrián Barbón en la inauguración del equipamiento

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
José A. Ordóñez

José A. Ordóñez

San Esteban (Muros de Nalón)

El presidente del Principado, Adrián Barbón, defendió este viernes en Muros de Nalón la protección del litoral frente a posibles presiones urbanísticas y vinculó el futuro crecimiento turístico de la comunidad autónoma a la conservación del paisaje y de sus recursos naturales. "La costa de Asturias no se toca, salvo para protegerla", afirmó el jefe del ejecutivo durante la inauguración del observatorio de aves y el área natural de La Junquera, en San Esteban.

La actuación ha supuesto una inversión de 420.000 euros y ha permitido recuperar ambientalmente un espacio situado junto a la desembocadura del Nalón, donde se ha instalado el primer observatorio de aves de toda la ría. Barbón avanzó que el proyecto tendrá continuidad con nuevas actuaciones para hacer de este entorno "un espacio de referencia".

El presidente aprovechó el acto para defender un modelo turístico basado en la calidad y compatible con la preservación del territorio, especialmente ante el papel que el Principado puede desempeñar como refugio climático. "Es un regalo conocer Asturias", señaló Barbón, que calificó La Junquera como "otro balcón al paraíso", abierto hacia la desembocadura de uno de los ríos "arteriales" de la comunidad.

Humedales

La recuperación de La Junquera se integra en un proyecto más amplio del Principado para mejorar humedales y espacios de alto valor natural. El programa incluye actuaciones sobre unas 400 hectáreas, con trabajos dirigidos a eliminar especies invasoras, recuperar hábitats y aumentar la capacidad de estos ecosistemas. "Mientras otros se empeñan en negar la evidencia, en Asturias nos preparamos para afrontar las consecuencias del calentamiento global", sostuvo Barbón, que también resaltó la singularidad de San Esteban y de su ría, un paisaje en el que "conviven el patrimonio natural y las huellas de su pasado industrial".

En su intervención, también recordó la relación que mantuvo con este enclave Rubén Darío, que visitó San Esteban hace más de un siglo. "Como esas aves que año a año vuelven a estas aguas, también repitió sus visitas un siglo atrás Rubén Darío, el gran poeta nicaragüense, que quedó prendado de este lugar", destacó Adrián Barbón.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents