Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Leocadio Redondo Espina

Estampas navetas

Leocadio Redondo Espina

Cronista oficial de Nava

Casa Olvido

La primavera, un año más

Compruebo lo que va de marzo a marzo, con un par de notas. De la carpeta de la coral, tomo lo siguiente: “Martes, 10.03.2020, ensayo. Sopranos y Bajos, 21/22 horas. (Antes; Contraltos y Tenores). Director; David Pérez”. Lejos estaba de pensar, al anotarlo, que tras él se abriría un largo paréntesis en la actividad de la polifónica local. Y tomo la otra del taco myrga, que dice: “Martes, 31 de marzo 2020. En casa, día número 19”. Por eso, cobra para mí un significado especial el hecho de que el miércoles 24 de marzo, hayan podido pasar cientos de personas a recibir la primera dosis de la vacuna, en la instalación montada al efecto en el recinto deportivo naveto.

Cambiando de asunto, voy con la relación de fallecidos en el mes, que comienza el día 5 con la falta en Castañera, Nava, de Adriano Martínez Prieto, a los 78 años. Adriano, que era viudo de María de la Cruz Méndez García, con la que tuvo dos hijos; Elena y Carlos, descansa en el camposanto de Santa Eulalia de Coya. Luego el 8 nos dejaba, en Oviedo, Fermín Díaz Loredo, a los 74 años. Fermín estaba casado con Charo y era padre de Carmen María, Fermín y Antonio, según se comentó ya en estas páginas. Y después, el 11, finaba en Pola de Siero María Dolores Vigón Montes. Natural de El Solanu, parroquia de El Remediu, María Dolores, que contaba 59 años, era hija de Isidoro Vigón y de María Amparo Montes, y madre de Rocío.

A continuación, el 13, en Oviedo, era Álvaro Caso Calleja el que nos dejaba, a los 85 años. Álvaro, que residía en Ceceda, estaba casado con Ángeles Álvarez Blanco, “Cheli”, con la que tuvo dos hijas; Felicidad y Merce. Como es sabido, Álvaro era hijo de Adolfo y de Olvido, y hermano de Gustavo Adolfo, “Tavo”, que fue alcalde de Nava. Por otra parte podemos añadir que el establecimiento, que actualmente conserva el nombre de Casa Olvido, llevó primero el de Casa Adolfo, su fundador, que ya lo tenía a su cargo en tiempos anteriores a la guerra. Luego, tras fallecer Adolfo, quedó al frente su viuda, Olvido Calleja, que lo regentó hasta su jubilación y, cuando esto ocurrió, se hicieron cargo del mismo el ahora fallecido, Álvaro, hijo de los fundadores, y su mujer, Cheli, que lo atendieron, igualmente, hasta que llegó su retiro. Desde entonces, y hasta el momento actual, el negocio, que poco a poco se va acercando a cumplir los cien años de antigüedad, sigue abierto y en manos de la familia, pues lo atiende Felicidad, nieta de los fundadores, con la ayuda de su marido, Eduardo.

Seguidamente, el 15, finaba Carmen Montes Suárez, “Maruja”. Emigrantes en Europa, Maruja y su marido, Fernando, (ya fallecido), a su regreso montaron en la calle de La Colegiata de la villa la Cafetería Mayfer. Por cierto, Maruja y Fernando tuvieron una hija, Mara, y un nieto, David, que es el que regenta actualmente el mentado establecimiento. Maruja había nacido en La Texuca, parroquia de Suares, y vivía en Nava, donde era muy conocida. Luego, el sábado 20, por un lado entraba la primavera y por otro finaba en Langreo Alfonso Alonso Camblor, “Pochi”. Pochi, que contaba 80 años y tenía cuatro hijas; Ana Isabel, Sandra, Begoña y Graciela, estaba casado con Alicia Fernández Sánchez.

Después, el 26 anotamos la falta de David Cueto Corujo, a los 70 años. Maestro de profesión, pescador, montañero, buen lector y horticultor, David, que era natural de Lieres, Siero, estaba casado con María Paz Calleja Cueto, de Ceceda, donde residía la pareja, que tuvo tres hijos; Paz, David y Javier. Y el 28, domingo de Ramos, con cambio de hora en la madrugada, finaba en Oviedo José Luis Redondo Lázaro, “Pucela”, a los 65 años. Pucela, que era viudo de Consuelo Montes Martínez, descansa desde el 29 en el camposanto de Priandi, Nava.

En cuanto al tiempo, mayormente hemos podido disfrutar de días claros y soleados, aunque las noches fueran frías, con heladas inclusive, pero, en cualquier caso, me consta que ha sido posible desarrollar gran actividad en las huertas del concejo, por parte de gentes como Vicente, en El Remediu, Enrique, en La Collá, Tinín, en Castañera, Carlos, en La Llera, o Pablo, en El Rebollalín de la Vega de Cecea, por citar algunos. También me dicen que las primeras golondrinas ya han sido vistas en algunos puntos del concejo. Y es que, un año más, estamos en primavera.

Compartir el artículo

stats