17 de marzo de 2010
17.03.2010

Gracia Noriega: «Los antitaurinos son una mezcla de pacifistas y antiamericanos»

El escritor critica que algunos sectores consideren un atraso la fiesta de los toros y a la vez defiendan «matar a un niño antes de nacer»

17.03.2010 | 01:00
Javier Prieto, Ignacio Gracia Noriega y Ángel García Prieto.

Oviedo, Ángel FIDALGO


«Los antitaurinos consideran un atraso los toros, y no matar a un niño antes de nacer. Son gente muy extraña, una mezcla de enemigos de la fiesta nacional, pacifistas y antiamericanos». Así lidió ayer el escritor y colaborador de este periódico Ignacio Gracia Noriega, durante su intervención en el acto «Touros, fados y Ribatejo: Las corridas de toros a la portuguesa», que se celebró en el salón de actos del Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA.


También participaron en el acto el psiquiatra Ángel García Prieto, autor de varios libros sobre Portugal y experto en fados, y Javier Prieto, secretario de la peña taurina Julián Cañedo.


Gracia Noriega advirtió de que «si el toro de lidia no se mata en la plaza desaparecerá», sencillamente porque criarlos es tan caro que no permite otra utilización. A continuación, expuso una larga serie de argumentos en los que el toro es protagonista de la historia y cultura de la península Ibérica, desde el Paleolítico hasta ahora. No olvidó las manifestaciones artísticas, tanto de pintores como Picasso como de poetas como García Lorca. «No hay que darle más vueltas; los toros forman parte de la cultura española, y no el fútbol, como dicen algunos», subrayó.


Javier Prieto, representante de la peña taurina Julián Cañedo, centró su intervención en destacar los valores del toreo.


De la parte portuguesa, que era la que daba título a este acto, se ocupó Ángel García Prieto, que habló de la relación que existe entre las corridas de toros a la portuguesa y los fados, «hasta el punto que hubo toreros que cantaron fados y fadistas que terminaron dedicándose al toreo». Una lidia ésta que no se parece a la española, ya que el toro en Portugal ni se pica ni se mata.


«Pero hay más diferencias», continuó explicando García Prieto, «porque en Portugal el toreo es fundamentalmente a caballo, y además aparece la figura de los forcados, que son los que sujetan al toro por el lomo y el rabo después de ser lidiado».


En cuanto al fado, explicó sus orígenes arrabaleros en la Lisboa del primer tercio del siglo XIX, una expresión musical y poética que hoy es símbolo de Portugal.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook