24 de abril de 2010
24.04.2010

Zapatero: «El monasterio de Villanueva de Oscos es uno de los más bellos de todo el Norte»

El presidente del Gobierno prologa el libro del historiador Álvarez Castrillón sobre el convento de Santa María

24.04.2010 | 02:00
Por la izquierda, Juan José Vega, José Antonio Álvarez, José Antonio González, Eva Sánchez y Miguel Calleja.

Oviedo, Ángel FIDALGO


El libro «El monasterio de Santa María de Villanueva de Oscos», que lleva el subtítulo de «Historia y fuentes», del profesor e historiador José Antonio Álvarez Castrillón, fue presentado ayer en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA. Además del autor intervino José Antonio González Braña, alcalde de Villanueva de Oscos; Eva Sánchez Méndez, directora de la oficina de Planificación y Gestión del Patrimonio Cultural; Juan José Vega, director de la Obra Social y Cultural de Cajastur, y Miguel Calleja, medievalista y miembro del Ridea, igual que el autor.


«Con este libro pretendo rendir un homenaje a nuestros antepasados para celebrar novecientos años de historia común», resumió Álvarez Castrillón, al tiempo que afirmaba que esta obra pretende «servir a la investigación».


El libro, de lujosa y cuidada edición, está prologado por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero. «Para quien todavía no conozca Santa María de Villanueva de Oscos, las tierras occidentales de Asturias, la penetrante belleza de sus montañas y valles, la presencia de hórreos ancestrales o las construcciones románicas, el libro es el preámbulo de una visita obligada», escribió Zapatero, que califica este monasterio como «uno de los monumentos histórico-artísticos más bellos de todo el norte peninsular». El prólogo también destaca el «exhaustivo trabajo de documentación» del autor, que, aparte de la historia del monasterio, indaga en las claves que han marcado la relación con su entorno a lo largo de los siglos.


El alcalde de Villanueva de Oscos, José Antonio González Braña, fue el encargado de hacer las gestiones oportunas con el presidente del Gobierno, que pasó sus vacaciones en los Oscos en el verano del 2007, para que prologara el libro de Álvarez Castrillón.


Hacia el año 1144 una pequeña comunidad de monjes obtenía de Alfonso VII la confirmación por escrito del permiso para establecer su retiro espiritual, conforme a la regla de San Benito, en la entonces Villa Nueva llamada «de Oscos».


El monasterio de Santa María, declarado monumento histórico-artístico, está formado por una iglesia de estilo románico, al Norte, y por la zona monacal, articulada en torno a un patio central ubicado en la parte sur del edificio, que es la más deteriorada en la actualidad.


El convento ha sido objeto, a lo largo del tiempo, de varias remodelaciones que han alterado su estructura y su estilo arquitectónico originales. La mayor parte de estas obras se acometió en los siglos XVII y XVIII. El monasterio conserva la triple cabecera del templo y un sepulcro en el muro norte.


A finales del siglo XVII los religiosos construyeron en el interior del convento una herrería que aportó un gran empuje a la economía local. En 1835, el monasterio fue desamortizado. Solamente la iglesia primitiva continuó siendo propiedad de la comunidad eclesial. Cuando los monjes abandonaron el convento, ya estaba en mal estado.


Eva Sánchez, en su intervención, destacó las «dificultades» que tuvo que vencer el Gobierno del Principado para hacerse con la propiedad del monasterio para rehabilitarlo. «El proyecto significa una apuesta por la preservación del patrimonio asturiano y también por el turismo cultural».


Miguel Calleja, por su parte, destacó la aportación de las investigaciones de Álvarez Castrillón para desvelar la historia medieval de los Oscos, «que nos era muy desconocida».

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