11 de octubre de 2011
11.10.2011

La crisis no enloquece

El psiquiatra Julio Bobes asegura en el «Día mundial de la salud mental» que el número de enfermos no ha aumentado en Europa a pesar del contexto económico

11.10.2011 | 02:00
De izquierda a derecha, Pedro Trabajo, Trinidad Ordiz y Julio Bobes, ayer, en el Club Prensa Asturiana.

Ángel FIDALGO


«Los primeros años de la crisis económica no están aumentando el número de enfermos mentales en la Unión Europea, al menos hasta el año pasado. A partir de ahora veremos qué pasa».


Esta afirmación la realizó ayer Julio Bobes, catedrático de Psiquiatría de la Universidad de Oviedo y presidente del Consejo Español del Cerebro y de la Sociedad Española de Psiquiatría Biológica, durante el acto que se celebró en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, con motivo del «Día mundial de la salud mental».


La charla, en la que también participó Trinidad Ordiz, concejala de Comercio, Mercados, Consumo y Sanidad del Ayuntamiento de Oviedo, fue moderada por Pedro Trabajo, presidente de la Sociedad Asturiana de Psiquiatría.


«Ninguno de nosotros es inmune a los trastornos mentales, y por eso la Escuela de Salud del Ayuntamiento dedicará las jornadas de este trimestre a este tipo de patologías», anunció Trinidad Ortiz.


Julio Bobes comenzó su intervención describiendo los trastornos mentales, neurológicos y del cerebro, «que producen un nivel de discapacidad superior al resto de las enfermedades». En este sentido advirtió de que «los trastornos depresivos son la causa que más discapacidades laborales provocan».


El conferenciante aportó una serie de datos que contribuyeron a dibujar el panorama de estas enfermedades en los países de la Unión Europea: cada año el 27 por ciento de la población adulta de estos países sufre trastornos mentales, es decir, 2,7 millones de una población que está formada por 301,7 millones de personas con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años.


El doctor Bobes mostró su preocupación por las bajas tasas de tratamiento de estas enfermedades, a penas llegan a un 26 por ciento.


En este sentido señaló que esto implica muchos costes indirectos, «lo que quiere decir que la sanidad no está funcionando bien». En total estas patologías distinguen entre 31 trastornos mentales y 62 neurológicos.


Sólo entre el 14 y el 36 por ciento de todos los trastornos mentales, dependiendo del país, están en contacto con el servicio de salud, «y sólo la mitad de ellos recibe un tratamiento mínimamente adecuado. El más alto es para los psicóticos y trastorno de la alimentación, con un 72,61 por ciento».


Otro dato preocupante. «Sólo la mitad de los casos de depresión de larga duración recibe tratamiento, incluso en el sistema de salud más desarrollado».


Ansiedad, insomnio y depresión copan el mayor porcentaje de los trastornos mentales, mientras que los neurológicos se centran en los dolores de cabeza, la apnea del sueño y los infartos cerebrales, detalló.


A modo de conclusiones Julio Bobes explicó que cada año el 38 por ciento de la población de la UE padece al menos uno de los trastornos mentales, lo que corresponde a 164,7 millones de pacientes al año. Cifras que se mantienen constantes desde el año 2005.


En cuanto al tamaño de los trastornos mentales se evidencia que las tasas de prevalencia son igualmente altas en todas las edades, y que los diagnósticos más frecuentes son por trastornos de ansiedad, depresión, insomnio, los somatomorfos que son un grupo de trastornos caracterizados por molestias diversas, en mayor o menor grado difusas, y finalmente los que están causados por el consumo de distintas sustancias.

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