23 de diciembre de 2011
23.12.2011

Lombardero: «La palabra puede ser un arma demoledora»

El escritor profundiza en la Asturias rural del siglo XIX en su último libro

23.12.2011 | 01:00
Gerardo Lombardero y Xuan Cándano durante la presentación del libro.

E. VÉLEZ

«La casa de las nueve palabras», el último libro del escritor Gerardo Lombardero, es un viaje apasionante por la Asturias rural del siglo XIX. En palabras del autor durante la presentación, ayer, de la obra en el Club Prensa Asturiana de LA NUEVA ESPAÑA, «es meterse en una casa de aldea cuando todavía había criados, aquellos hombres que trabajaban sin descanso de sol a sol».


El texto narra la historia de una niña vagabunda que crece en un «entorno amoral y sin humanidad». Un grupo de buhoneros la deja en un pequeño pueblo asturiano, donde es acogida por los propietarios de una mísera fonda para ser sometida a una de las peores variantes de la esclavitud moderna», explicó Lombardero, que divide su obra en dos partes fundamentales; la primera, «cruel, dura y sádica», y la segunda, «mucho más esperanzadora».


El acto contó con la presencia del periodista Xuan Cándano, encargado de glosar al autor y presentar la obra. «Este libro engancha desde sus primeras nueve palabras, ya que Gerardo entremezcla como nadie literatura y periodismo para conseguir un resultado con garra y fuerza emocional», señaló. Para Cándano el título de la novela funciona de la misma manera que un titular periodístico, ya que «llama la atención del lector desde el primer momento e invita a leer el resto que, en este caso, es de muy buena calidad».


La inspiración de la novela surgió, según Lombardero, «tras una conversación distendida con mi mujer. Empecé a recordar momentos de mi vida en casa de mi abuela en el pueblo y el argumento fue surgiendo por sí solo».


Además de la niña protagonista del libro, el autor destacó la figura de «Resurrección». Un cazador de monte al que definió como «alimañero y despiadado que dedica su existencia a conseguir presas para obtener beneficio económico». Para Lombardero, ambos personajes representan las dos caras de una misma moneda que estructuran toda la obra y «ayudan a comprender la naturaleza del ser humano».


Ante un numeroso público, el autor no quiso perder la oportunidad de adelantar parte del final de la obra, «pero no del todo, para no arruinar la lectura a los futuros compradores». Las últimas líneas de la novela son un guiño al título ya que la protagonista logra salir de la oscuridad y de su analfabetismo para componer su primera frase, compuesta por nueve palabras. «He querido dejar patente que la palabra puede ser un arma demoledora y terrible, y, en sentido contrario, puede crear maravillas».


Lombardero es colaborador de la revista «Atlántica XXI», dirigida por Xuan Cándano, y es autor de los poemas «La palabra es vuestra y mía», «Una mano sola» y «Namái una manu» (Academia de la Llingua). Además ha publicado las novelas «Aquellos años serenos», «El patio de los sueños», «El marquesito Juan Díaz Porlier», «Bobes, el estribo del diablo», «La vida secreta de León Kramer», «Días de Italia», y «La víbora durmiente».

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