Milans del Bosch: "Puigdemont pretende volver siendo presidente, como Tarradellas"

"En la Constitución no existe mención a la amnistía porque los padres constituyentes lo rechazaron en cuatro ocasiones", señala Javier Junceda

Por la izquierda, Javier Martínez-Fresneda, Santiago Milans del Bosch, Alfonso Paredes, Javier Junceda, Federico Milans del Bosch y Rodrigo Cepeda, ayer, en el Club.

Por la izquierda, Javier Martínez-Fresneda, Santiago Milans del Bosch, Alfonso Paredes, Javier Junceda, Federico Milans del Bosch y Rodrigo Cepeda, ayer, en el Club. / Fernando Rodríguez

María José Iglesias

María José Iglesias

"La ley de amnistía está hecha por y para Puigdemont, que se permite el lujo de torear a los jueces y pretende venir a España siendo presidente como Josep Tarradellas, con la diferencia de que él no tenía ninguna causa judicial pendiente", afirmó ayer Santiago Milans del Bosch (Madrid, 1962), magistrado y fiscal en excedencia, al analizar la ley de amnistía en el Club LA NUEVA ESPAÑA. Lo hizo acompañado por el abogado ovetense Javier Junceda Moreno, en un acto organizado por la Fundación Neos.

"Esta norma es una tomadura de pelo, un fraude y un insulto a la inteligencia. Puigdemont tiene una orden de detención conforme al derecho español y europeo y no tiene nada claro lo que le puede pasar si regresa, por eso aún no lo ha hecho", opinó el jurista el que también intervinieron Javier Martínez-Fresneda, director de Neos en España, y Rodrigo Cepeda, miembro de la entidad en Asturias.

"Jamás se ha visto una intromisión tan repugnante como la del Fiscal General del Estado", señaló Milans del Bosch, que hizo hincapié en que la garantía del Estado de derecho "reside en división de poderes y en la defensa, sin ningún tipo de injerencias, de la labor de los jueces y tribunales en el ejercicio de su función jurisdiccional, libres e independientes". "Por eso, la ley de amnistía debe incluir una investigación parlamentaria sobre las situaciones comprendidas en el concepto ‘lawfare’ o judicialización de la política, con las consecuencias que puedan dar lugar a acciones de responsabilidad o modificaciones legislativas", recalcó. "Esta medida de gracia, lejos de saciar las pretensiones secesionistas, aviva la crispación y el enfrentamiento entre los españoles, al tiempo que atenta a los principios de igualdad, legalidad, seguridad jurídica y justicia, que expresamente reconoce la Constitución", explicó el abogado, que además está considerado un gran experto en Derecho Artístico.

"La Comisión de Venecia, en su informe de marzo, dice que la ley atenta contra la seguridad jurídica, que es lo mínimo que se espera de una ley. Cuando se lesionan principios y derechos constitucionales mal vamos", indicó.

Javier Junceda resaltó el hecho de que en el texto constitucional no aparece la amnistía. "Los padres constituyentes lo rechazaron en cuatro ocasiones. Además, el artículo 62 de la Constitución prohíbe el indulto general, lo cual deja fuera de las opciones a una categoría superior de gracia como la amnistía", argumentó Junceda. También alertó sobre las iniciativas legislativas que tocan aspectos de la carta magna: "El legislador no puede cubrir el vacío constitucional porque si lo hace esta violando el principio constitucional y democrático", advirtió.

"Estamos acostumbrándonos a que el principio democrático esté violándose de forma sistemática y a que el legislador haga el papel del juez. Los delitos del ‘proc´res’ fueron juzgados en base a una ley que está vigente. Se ha hecho una ‘autoamnistía’. No se conoce en el mundo del derecho comparado un caso en el que los amnistiados redacten la ley y digan que van a volver a cometer los delitos amnistiados. Todo eso quiebra el principio de igualdad", remarcó. "Las modificaciones constitucionales tienen su cauce, lo contrario es prevaricación legislativa", añadió Junceda.

Javier Martínez-Fresneda, director de la Fundación Neos, consideró que "la amnistía debilita al Estado, y al final somos nosotros los que les pedimos perdón a los que han cometido los delitos. Nos tememos que no es el último paso, es la antesala de algo mucho mas preocupante como es la autodeterminación", concluyó.