Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Adrián Barbón, en el Día de los derechos de la infancia: "Soy defensor a ultranza de autorizar el voto a los 16 años"

"Yo no permito el insulto en redes, a los que lo hacen los echo y los mando a rascarla por ahí", aconseja el Presidente a los adolescentes asturianos, que reclaman una estrategia a nivel nacional para garantizar un entorno digital seguro a los menores

VÍDEO: Los niños y niñas piden la palabra en el acto de UNICEF con Adrián Barbón

J.A.

Mariola Riera

Mariola Riera

La celebración del Día de los Derechos de la Infancia en el Club LA NUEVA ESPAÑA se ha convertido ya en un escenario clásico en el que el presidente del Principado, Adrián Barbón, se relaja y confiesa algún detalle de su infancia y juventud. En esta ocasión presumió de rebeldía adolescente cuando los adultos adoptaban ese "tono paternalista" ante las reclamaciones de los jóvenes y las obviaban o les restaban importancia.

"Pues yo siempre me rebelé y a los 16 años me afilié a una organización política. Nunca soporté que me dijeran que no tenía derecho a opinar. Hay que romper con el paternalismo", animó el dirigente regional ante cuatro adolescentes de los distintos grupos de participación que hay en Asturias –seleccionados por la organización "Los Glayus– y que conversaron con él durante el acto organizado por el periódico con la Consejería de Derechos Sociales del Principado y Unicef, en la víspera del Día de la Infancia, este 20 de noviembre.

Tanta rebeldía tuvo que exhibir un adolescente Barbón en su día que ahora, ya adulto, no lo duda: "Soy un defensor a ultranza de adelantar el voto a los 16 años. Si ya puedes trabajar a esa edad, ya puedes decidir. El conocimiento y la formación se adquieren también con la experiencia, y decidir es una".

Esta "transgresora propuesta" –como él mismo la definió– de rebajar en dos años el derecho a votar la expresó en el bloque sobre el buen trato a la infancia, en el que Carmen Pérez, de 17 años e integrante del grupo de participación de Avilés reclamó "entornos seguros para el buen desarrollo del niños. Un buen trato es cuando se respetan los derechos de la infancia, que son fundamentales y aseguran el bienestar y desarrollo". Pérez pidió a Barbón el desarrollo en Asturias de un órgano integrado por adolescentes "no solo consultivo, sino que además de ser escuchados, se nos tenga en cuenta para tomar decisiones y adoptar medidas".

Llegó el turno de Nahia Fidalgo (16 años, Mieres), quien abordó el buen trato en el deporte y la necesidad de entrenadores "que te guíen y respeten", y criticó la "normalización de los malos tratos, castigos, presión... Es peligroso justificar esas conductas con la competitividad", expuso Fidalgo, quien reclamó un código de buenas prácticas en el deporte para que sea un "lugar seguro" y haya canales para denunciar "sin miedo" cualquier conducta irregular. "Es urgente actuar", clamó.

Adrián Barbón dijo saber de qué hablaba la mierense, porque él mismo pasó por algo similar de joven, confesó de nuevo. Fue cuando iba a kárate: "Me acuerdo que el tono en las clases, visto ahora en perspectiva, no era el más adecuado". Y añadió con humor: "Me decían que dejara el kárate y me dedicara a la política...".

Le tocó a Mario Murillo, de 13 años y del grupo de participación de Laviana, abordar uno de los asuntos de más actualidad en cuanto a la educación de infancia y juventud: internet y redes sociales. Expuso algunos datos preocupantes del reciente informe elaborado por Unicef, como que los 10 y 11 años es la media de edad en la que ya se tiene móvil y que el 80% tiene cuenta en redes sociales; con 11 años se consume pornografía, pero el 60% no habla de sexo en casa... Sin olvidar las altas tasas de acoso en redes y escolar, con un importante impacto en la salud mental: 1 de cada 10 adolescentes duerme con el móvil en la habitación. "Necesitamos higiene mental, dormir sin el teléfono, comidas con la familia sin móvil... Cuanto antes es necesaria una estrategia nacional que garantice un entorno digital seguro", advirtió Murillo.

El burro y el jabón

"En el asunto digital hay un asunto imbatible: esto ha venido para quedarse", reseñó Barbón, quien se declaró "defensor" de las redes, pero siempre con buen uso. "Yo tengo muchos seguidores, pero no permito el insulto. Antes intentaba razonar, pero fue imposible. Mi güela decía que quien lava la cabeza al burro pierde el tiempo y el jabón. Así que a quien insulta lo echo y lo mando a rascarla por ahí". Especialmente interesado se mostró en lanzar un mensaje a los jóvenes: "Ante cualquier señal de acoso hay que actuar y denunciarlo, por mínima que sea".

Más confesiones: él sí que duerme con el móvil en la mesilla. En su caso está justificado por el cargo. "Nunca lo apago, ahí está 24 horas 365 días al año. Yo no desaparezco...", deslizó. Ahora bien, se ha autoimpuesto límites en pro de esa "higiene mental" que reclaman los adolescentes: "Lo desterré de los consejos de Gobierno esta legislatura. Ni un móvil encima de la mesa. Y cuando voy de visita o en reuniones los cogen los de mi equipo".

De la familia y la necesidad de fomentar el buen trato en ese ámbito con más diálogo, empatía, ocio en común, etcétera, habló Sofía Barreiro, 16 años, del grupo de Castrillón e integrante de Secretariado Gitano. "Es fundamental sentirnos amados, cuidados y respetados; implica acompañar, no imponer; corregir con respeto, no con violencia. Los adultos deben aprender a pedir perdón", expuso.

A los de la generación de Barbón, 47 años, no les resulta raro haber crecido entre gritos, riñas familiares: "Me preocupa que fuera así, antes era normal. Y no debe ser así. Se puede discutir, pero no a gritos". El Presidente recogió el guante: "Sería bueno trabajar más por los entornos seguros. Porque si no fomentamos valores en casa, corremos el riesgo de que las malas conductas se perpetúen". Palabra de Presidente.  

Tracking Pixel Contents