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Enrique Ortega: "El cambio climático es el gran comodín para los políticos"

"Según las profecías, Ámsterdam o Venecia ya deberían estar totalmente inundadas", asegura el geólogo, autor de "2064, un mundo no tan feliz"

Por la izquierda, José Antonio Sáenz de Santamaría y Enrique Ortega, ayer en el Club LA NUEVA ESPAÑA.

Por la izquierda, José Antonio Sáenz de Santamaría y Enrique Ortega, ayer en el Club LA NUEVA ESPAÑA. / Mario Canteli

María José Iglesias

María José Iglesias

Oviedo

"El cambio climático se ha convertido en el gran comodín para los políticos, que lo utilizan muchas veces para justificar la dejación de sus responsabilidades". Lo dijo ayer en el Club LA NUEVA ESPAÑA el geólogo y divulgador científico Enrique Ortega, autor de "2064, un mundo no tan feliz", una novela en la que expone una visión crítica del mundo que, a su juicio, se está construyendo bajo el paraguas de la crisis climática.

Acompañado por el también geólogo José Antonio Sáenz de Santa María, coautor junto a Ortega del libro "Cambios Climáticos", Ortega situó el origen de su distopía en 1989, el mismo año en que caía el Muro de Berlín. Según explicó, mientras el mundo celebraba el fin de una era, una élite global comenzaba a diseñar otra nueva basada en el miedo como herramienta de control. En ese contexto, el ecologismo –convertido en dogma– habría pasado a ocupar el lugar de una nueva religión.

"La verdad está quedando oculta; lo importante es ganar el relato", afirmó Ortega, convencido de que en el debate climático ese relato "se ha ganado por goleada". Durante su intervención sostuvo que incluso científicos galardonados con premios Nobel que han intentado cuestionar las versiones oficiales han sido silenciados.

El autor defendió que el calentamiento actual no es ni crítico ni atípico y que no puede atribuirse a la acción humana. En su opinión, se ha transmitido a la sociedad la idea de que es posible frenar el calentamiento global reduciendo las emisiones, a costa de enormes sacrificios económicos, mientras se genera un lucrativo mercado de derechos de emisión: "Un buen ejemplo es Al Gore, ex vicepresidente demócrata de Estados Unidos, promotor del documental ‘Una verdad incómoda’, que se está haciendo de oro vendiendo derechos de emisión en el Amazonas", aseguró.

"Según las profecías climáticas, Ámsterdam o Venecia ya deberían estar totalmente inundadas, y no ha sido así", indicó Ortega. "La biomasa global ha aumentado desde los años sesenta, lo que implicaría que el objetivo de emisiones netas cero estaría ya compensado", señaló.

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