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Mario F. Fraga, director del laboratorio de epigenética del cáncer y nanomedicina del CINN-CSIC: "Los genes no actúan solos, el entorno influye en la salud"

"La nutrición materna marca el desarrollo futuro del bebé", aseguró

De izquierda a derecha, Pedro Sánchez Lazo y Mario Fernández Fraga.  | IRMA COLLÍN

De izquierda a derecha, Pedro Sánchez Lazo y Mario Fernández Fraga. | IRMA COLLÍN

María José Iglesias

María José Iglesias

Oviedo

La actividad física ayuda a no desarrollar determinados tipos de cáncer; al igual que no tener suficientes alimentos al comienzo de la vida genera obesidad más adelante. Estos factores forman parte de la epigenética, el mecanismo que regula la expresión de los genes sin alterar la secuencia de ADN.

De ello habló ayer en el Club el investigador Mario Fernández Fraga, que invitó al público a repensar una de las ideas más arraigadas de la biología moderna: que el destino de nuestra salud está escrito de forma inmutable en el ADN. La charla, organizada por Tribuna Ciudadana, fue un recorrido por el papel de la epigenética en el desarrollo, el envejecimiento y la enfermedad.

"Los genes no actúan solos, el entorno influye en la salud", indicó el científico, a quien presentó Pedro Sánchez Lazo, presidente de Tribuna Ciudadana y antiguo profesor de Bioquímica del investigador, nacido en Pola de Lena, una referencia en su campo dentro y fuera de España. El profesor de Investigación del CSIC, director del Laboratorio de Epigenética del Cáncer y Nanomedicina del CINN-CSIC y figura clave en el ámbito oncológico del Principado, aclaró que los llamados programas génicos específicos permiten, por ejemplo, que tengamos en la sangre las células necesarias en cada momento.

Esos programas pueden alterarse con el tiempo. En este punto recordó un trabajo pionero realizado en 2005, donde se propuso que el ADN va acumulando con los años un "ruido epigenético", pequeñas alteraciones que no obedecen a un propósito concreto y que forman parte de la llamada "deriva epigenética", un proceso estrechamente relacionado con enfermedades asociadas a la edad, como el cáncer. Para explicar cómo se genera ese ruido y de qué depende, Fernández Fraga recurrió a un estudio que demuestra que, aun compartiendo la misma información genética, pueden nacer ratones sanos, enfermos o con estados intermedios de la enfermedad. La clave está en el estado de ventilación o activación del gen, que se establece de manera aparentemente aleatoria, pero que puede verse influido por factores externos. "La nutrición materna —como la ingesta de ácido fólico— es uno de ellos, de ahí que se recomiende durante el embarazo para prevenir alteraciones del ADN", señaló. "En humanos existen evidencias de que el estilo de vida de la madre durante el embarazo genera patrones epigenéticos que influyen en la salud del hijo a lo largo de su vida", resaltó. Incluso hábitos nocivos como fumar durante la gestación se traducen en una condición epigenética específica en el recién nacido, añadió Fernández Fraga.

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