Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

Encina Cortizo: "La zarzuela forjó una identidad musical española"

"‘El barberillo de Lavapiés’, retrato del Madrid popular del XVIII y llena de expresiones castizas, es la mejor obra de Barbieri", sostiene la musicóloga

Por la izquierda, María Encina Cortizo y Begoña García-Tamargo en el Club LA NUEVA ESPAÑA.

Por la izquierda, María Encina Cortizo y Begoña García-Tamargo en el Club LA NUEVA ESPAÑA.

María José Iglesias

María José Iglesias

Oviedo

"La zarzuela contribuyó a forjar una identidad musical española, frente a la ópera italiana, que dominaba los teatros en el XIX". Lo dijo ayer en el Club de LA NUEVA ESPAÑA María Encina Cortizo, en la apertura del ciclo "Literatura, casticismo y parodia" de la asociación cultural La Castalia, durante una conferencia dedicada a "El barberillo de Lavapiés". La actividad, vinculada a la 33.ª edición del Festival de Teatro Lírico Español de Oviedo, que organiza la Fundación Municipal de Cultura de Oviedo en colaboración con LA NUEVA ESPAÑA, contó con la catedrática de Musicología de la Universidad de Oviedo, María Encina Cortizo, presentada por Begoña García-Tamargo, directora artística de La Castalia, quien, en su intervención, destacó la variedad y ambición del festival ovetense.

Cortizo hizo una encendida defensa de la zarzuela como género, despojándola de prejuicios y reivindicando su valor histórico y artístico. "Los géneros no son mejores ni peores. Son diferentes; la zarzuela tiene muchísimo valor", afirmó. La catedrática contextualizó la magnitud del repertorio, con 13.000 títulos registrados en la la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE), fundada precisamente por varios creadores del género, como Ruperto Chapí y Sinesio Delgado. "Quizá entre esos títulos 500 sean buenos y 250 muy buenos", matizó Cortizo, y situó "El barberillo de Lavapiés" entre los grandes.

Trasfondo político

Con libreto de Luis Mariano de Larra –hijo del escritor Mariano José de Larra– y música de Francisco Asenjo Barbieri, se estrenó el 19 de diciembre de 1874 en el Teatro de la Zarzuela, con gran éxito. Los tres actos, en verso, combinan intriga política, aventuras y una vibrante defensa del casticismo madrileño, todo ello en un tono cómico que ha asegurado su permanencia en los escenarios.

Cortizo fue más allá del título para trazar la dimensión histórica de Barbieri. Recordó cómo un grupo de jóvenes compositores que, sin apenas recursos, comenzó su andadura en 1850, logró en apenas seis años levantar el Teatro de la Zarzuela, impulsando el resurgir del género en el siglo XIX. Indicó también que Barbieri fundó la Sociedad de Conciertos de Madrid en 1866 y creó la primera orquesta sinfónica estable en España, ampliando así su legado más allá del teatro musical. "Ha pasado a la historia como compositor de zarzuela, y es mucho más", señaló.

La zarzuela está ambientada en el Madrid del siglo XVIII. La acción transcurre en el barrio de Lavapiés durante el reinado de Carlos III. Refleja el ambiente popular madrileño, con majos y manolas, pero también incluye intrigas políticas contra el ministro Grimaldi, tal como comentó la profesora Cortizo. Toda la obra es un retrato musical del Madrid popular: lenguaje castizo, chulapos, verbenas y ambiente de barrio y fue un gran éxito en un momento político clave. El estreno coincidió con el final del turbulento Sexenio Democrático en España (1874).

Aunque el título parece dar a entender que el barbero Lamparilla es el eje de la historia, en realidad la trama mezcla una historia de amor con conspiraciones políticas. "Lamparilla es más bien un personaje carismático que sirve de nexo entre los distintos mundos sociales", remarcó Cortizo. La partitura alberga entre sus números más conocidos la "Canción de Paloma" ("Como nací en la calle de la Paloma..."); las Seguidillas Manchegas "En el templo de Marte vive Cupido", pieza coral y de solistas muy popular que destaca por su ritmo castizo, y el Preludio y Coro ("A mí las Valonas"), el inicio de la obra, conocido por su ritmo y ambiente popular.

Para Cortizo, la zarzuela es "un cajón de sastre, como la ópera; teatro con música que sirve para entendernos como sociedad". En "El barberillo de Lavapiés" confluyen la pareja noble y la pareja cómica, en una arquitectura dramática que convierte la partitura en "la mejor ópera de Barbieri". La producción se estrenará el jueves, 26 de febrero, en el Campoamor, con dirección musical de Oliver Díaz, dirección de Escena de Christof Loy y escenografía de Manuel La Casta. "Vamos a seguir luchando para tener una tercera función que se llenaría, fijo", aseguró Begoña García-Tamargo, al cierre del acto.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents