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Susana G. Soto: "La esencia de la fabada está en el compango"

"Debemos luchar por conservar nuestros productos", asegura Amada Álvarez Pico

Amada Álvarez Pico, Susana García Soto y Ana Roza, ayer en el Club.

Amada Álvarez Pico, Susana García Soto y Ana Roza, ayer en el Club. / Luisma Murias

María José Iglesias

María José Iglesias

Oviedo

Entre aplausos, música y el aroma evocador de las recetas de siempre, la gastrónoma Susana García Soto, reivindicó ayer en un Club repleto, la cocina como cultura, identidad y celebración compartida. Lo hizo en la puesta de largo de su nuevo libro, "Asturias en el plato", (DelaLlama), un recorrido por los fogones de Asturias de norte a sur y de este a oeste. "Comiendo celebramos todo, y ya que hay que comer a diario, hacerlo bien", aseguró la autora, a quien acompañó en la mesa Amada Álvarez Pico, presidenta del Club de Guisanderas de Asturias.

Amigos, alumnos, compañeras de fogones y amantes de la cocina tradicional llenaron la sala para arropar a una cocinera autodidacta que transforma la tradición en pura tendencia. "Es una cocinera que cocina desde Asturias y para Asturias. Estamos orgullosísimas las guisanderas de tenerla como profesora", señaló Amada Álvarez Pico. El libro recoge desde platos de picoteo hasta recetas de cuchara y postres. Sobre la fabada, defendió la esencia frente a las variaciones: "Hay gente que le echa cebolla, azafrán, pimentón, pero lo importante es que lleve un buen compango, esa es la esencia. Las recetas pueden adaptarse", resaltó. Su madrina le dio la receta del lacón relleno; una amiga, la de la colineta de Navia. "Recorrimos Asturias y aunque no están todas, aparecen las principales", explicó.

La presidenta del Club de Guisanderas reivindicó la riqueza de la cocina asturiana, diversa incluso dentro de un territorio reducido. "Con lo pequeña que es Asturias, el pote de berzas se hace diferente en cada pueblo. Los potajes se iban adaptando a la forma de vivir en cada casa", reflexionó. Tanbién lanzó un mensaje claro: "Comer siempre se hará, por mucha IA que venga. Debemos luchar porque se conserven nuestros productos. No hay nada mejor que ir a comer un pote donde estás viendo la huerta con las berzas". García Soto mencionó a la maestra María Luisa García, referente en su camino. Ella misma ha seguido esa senda pedagógica, dando clases y compartiendo recetas desde que abrió su blog "Piruletas de jamón", aventura que comenzó cuando una de sus hijas se fue a estudiar fuera. En su cocina manda el producto cercano y sencillo, "asequible a todo el mundo".

La gaita de "El Pravianu", plato estrella de la tarde

Susana García Soto disfruta la suerte de tener en casa, un peculiar y eficaz equipo de probadores: los alumnos de su marido, el gaitero y profesor Vicente Prado "El Pravianu". "A veces les doy a probar cosas nuevas. Si la bandeja quedó vacía, ya sé que les gustó", resaltó ayer la gastrónoma en el Club, poco antes de que el músico pusiese broche de oro al acto con un plato muy especial: dos de sus composiciones interpretadas a la gaita. Para la ocasión, el artista, (Viella, Siero, 1964), escogió el tema titulado "La buena comida", en el que canta las alabanzas de las recetas de su mujer, y "Que guapa yes", una pieza alegre, que fue coreada por el público, que es un homenaje a la gastronomía regional.

Vicente Prado, «El Pravianu», durante  la actuación de ayer.  | LUISMA MURIAS

Vicente Prado, "El Pravianu", durante la actuación de ayer. / LUISMA MURIAS

Vicente Prado, que se inició en la gaita a los trece años con Luis de Arnizo, confesó que le encanta todo lo que cocina su esposa. La gastrónoma reconoció sentir debilidad por el arroz con leche en el apartado dulce y los frixuelos rellenos de marisco cuando tcoa salado, sin olvidar los platos de cuchara como los garbanzos con bacalao. En casa, reconoció entre sonrisas, "lo que más me cuesta es decidir qué poner cada día".

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