El Club LA NUEVA ESPAÑA acoge el lunes, 15 de junio, a las 19.30 horas, un acto para analizar el papel de los astuianos en los albores de la Transición organizado por el Instituto del Conocimiento para el Avance de Asturias, que preside Isidro Fernández-Rozada.

Intervienen:

Javier Junceda, académico de número de la Real Academia de Doctores

Isidro Fernández-Rozada, presidente del Instituto del Conocimiento para el Avance de Asturias

Ramón García Cañal, secretario del Instituto del Conocimiento para el Avance de Asturias

La Ley que lo cambió todo

Medio siglo después de su aprobación, la Ley para la Reforma Política sigue siendo considerada una de las piezas clave de la transición española a la democracia. Impulsada por Torcuato Fernández-Miranda en 1976, la norma permitió desmontar el entramado institucional del franquismo utilizando los propios mecanismos legales del régimen. Su célebre principio de “de la ley a la ley, pasando por la ley” hizo posible una transformación política pacífica y jurídicamente ordenada. La ley abrió el camino a la soberanía popular mediante el sufragio universal, reconoció el papel central de unas Cortes democráticamente elegidas y facilitó la celebración de las elecciones de 1977, las primeras libres desde la Segunda República. Su aprobación por las Cortes franquistas y su posterior ratificación en referéndum constituyeron un ejercicio de gran habilidad política y de búsqueda de consenso. Cincuenta años después, la Ley para la Reforma Política sigue siendo un referente por haber hecho posible una transición sin rupturas traumáticas y por haber sentado las bases del sistema constitucional de 1978. La figura de Torcuato Fernández-Miranda ocupa, por ello, un lugar destacado entre los arquitectos de la democracia española contemporánea.