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Cuando Trasona quiso ser de Avilés: fue en 1929 y la petición llegó incluso a las Cortes en Madrid

Al final la iniciativa de los vecinos de la parroquia no se llevó a efecto por la oposición corverana, entre otras razones

Alumnado de una escuela en Trasona en los años treinta.

Alumnado de una escuela en Trasona en los años treinta. / El rincón de Trasona

Illán García

Illán García

Trasona

Trasona es una de las cuatro parroquias urbanas de Corvera, pero eso no fue siempre así. La vida en la parroquia más al norte del municipio cambió casi por completo desde mediados del siglo XX, de los tiempos en los que la pujanza industrial y la implantación de Ensidesa alteraron la idiosincrasia rural de la parroquia. Hace algo menos de un siglo, en 1929, los vecinos de esta parroquia corverana quisieron seguir la estela marcada en Valliniello al conseguir anexionarse al municipio de Avilés. El cronista oficial de Corvera, José Ramón Rodríguez, relató hace días en LA NUEVA ESPAÑA aquel hecho histórico que no llegó a prosperar, pero no fue la única ocasión, ya que Trasona y Corvera al completo pudieron ser avilesinas en pleno siglo XX, de acuerdo a otro plan fallido de un alcalde de los años sesenta.

"En la sesión municipal del 30 de enero de 1929 se dio lectura a una instancia suscrita por 113 vecinos de Trasona solicitando la segregación de la parroquia para su integración en el municipio de Avilés, que contaba con el respaldo de un concejal, Marcelino Álvarez Menéndez", detalla el cronista oficial de Corvera, que habla de un acuerdo vecinal mayoritario que solicitaba la anexión a Avilés. "La petición fue de 131 familias y unos 150 vecinos", refuerza el historiador avilesino Román Antonio Álvarez.

La petición incluía los barrios de Truyés, La Marzaniella, Los Prados, Santa Cruz de Arriba, Santa Cruz, Overo, Fafilán, Palacio, San Pelayo, Cueto, Gabitos, Trasmonte, Pedrero, Tarín, Gudín, Rovés, Mocín, Silvota y La Barca, contando únicamente con el respaldo del concejal Marcelino Álvarez Menéndez, según apunta el relato del cronista de Corvera coincidente con el de Román Antonio Álvarez. Si bien Corvera rechazó la segregación de Trasona en una sesión plenaria de 29 de febrero de 1929, el Ayuntamiento de Avilés sí la aceptó, abunda Álvarez. Sin embargo, la tramitación fue por otros cauces, llegó hasta Madrid.

"Existe un decreto del Consejo de Ministros, por el que se aprueba que el Ministerio de la Gobernación presente a las Cortes un proyecto de Ley sobre segregación de diecinueve lugares de la parroquia de Trasona, del concejo de Corvera de Asturias, para agregarlos al término municipal de Avilés", indica el historiador avilesino, que aporta el decreto en cuestión: "A propuesta del Ministerio de la Gobernación y de acuerdo con el Consejo de Ministros, vengo a autorizar al primero para que presente a las Cortes Constituyentes un proyecto de ley sobre segregación de los términos de Truyés, La Marzaniella, Los Prados, Santa Cruz de Arriba, Santa Cruz, Overo, Zafilán, Palacio, San Pelayo, Cueto, Gabitos, Trasmonte, Pedrero, Tarín, Gudín, Robés, Mocín, Silvota y La Barca, en la parroquia de Trasona, pertenecientes en la actualidad al Ayuntamiento de Corvera, para agregarse al de Avilés". Ese documento fue firmado el 13 de mayo de 1932 por el Presidente de la República Niceto Alcalá-Zamora y Torres y el Ministro de la Gobernación, Santiago Casares Quiroga.

Román Antonio Álvarez profundiza más en la historia y afirma que tras pasar por las Cortes Constituyentes, se llegó a redactar un proyecto de ley en el que se autorizaba la segregación de los núcleos de población de la parroquia de Trasona y pertenecientes a Corvera para adherirse al municipio de Avilés. En ese proyecto de ley que posteriormente no se llevó a efecto indicaba además, como se hizo en Valliniello en 1924, que era necesario definir el deslinde, es decir, los nuevos límites de los respectivos municipios afectados de acuerdo al Reglamento sobre población y términos municipales con fecha de 2 de julio de 1924. Ese fue precisamente el reglamento utilizado por los vecinos de la parroquia de San Pedro Navarro, de Valliniello, para pasar a ser avilesinos frente a su pasado gozoniego.

El historiador avilesino explica las razones de la intención de Trasona basándose en el escrito remitido a las Cortes. La decisión de los vecinos de Trasona estaba fundada en la distancia que les separaba de la capital de su concejo, Nubledo, y también por el hecho de mantener relaciones económicas y comerciales con Avilés, municipio "del que están mucho más próximos, constituyendo una verdadera prolongación" de Trasona. Una de las teorías por las que Trasona no pasó a ser parte de Avilés al margen de la oposición del Ayuntamiento de Corvera, abunda Álvarez, está relacionada con otra petición vecinal por el mismo motivo, adherirse al municipio que era y es cabecera de la comarca. Según detalla el historiador, San Juan de Nieva, en Castrillón, había solicitado una propuesta similar a la de Trasona. "Entonces la Real Compañía de Minas de Arnao llegó a ir a Madrid para frenar ese plan que al final acabó afectando a todos", sostiene Román Antonio Álvarez.

Una vez resuelto aquel interés de los vecinos de Trasona de manera negativa, los cambios municipales permanecieron inalterables. Así pasaron décadas hasta que en 1961 el entonces alcalde avilesino Francisco Orejas Sierra ideó una propuesta para ampliar los límites de Avilés e intentar que el municipio creciera hasta tal punto de absorber los municipios de Corvera, Illas y Castrillón. Pero como ocurrió entre finales de los años veinte y treinta, ni la presión vecinal ni la ambición política pudieron alterar los límites de Corvera y Avilés. Solo Valliniello lo consiguió aunque hubo otros intentos como el citado de San Juan de Nieva y Laviana, en Gozón.

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