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Regreso a Corvera: Joaquín Pixán recuerda su primera actuación en el concejo y su evolución cultural, de la mano de Dolfo Camilo

Adolfo Camilo ha sido figura clave en la evolución cultural del concejo, donde actué por primera vez en 1969 de la mano de la legendaria Antoñita Moreno

Pixán, durante su actuación.

Pixán, durante su actuación. / Mara Villamuza

Joaquín Pixán

Joaquín Pixán

En 1969 -ya ha llovido-, de la mano de la legendaria Antoñita Moreno, por entonces gran dama de la copla española, recorrimos España en una larga gira. Fue en aquel contexto cuando tuve ocasión de cantar en la Corvera de entonces, muy distinta a la actual. Recuerdo que actuamos en un teatro-cine cuyo nombre he olvidado, aunque conservo viva la imagen del lugar: estaba al comienzo de la carretera que entraba en la villa desde Oviedo, a la derecha.

Han pasado tantos años que la memoria se vuelve bruma, pero permanece nítido el momento en que interpreté «Cuando yo salí de Asturias», acompañado por el gran Remis Ovalle. Era la estampa más asturiana del espectáculo de Antoñita, quien cerraba la función con su célebre «Carretera de Asturias», arrancando del teatro una ovación intensa y merecida.

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Pixán, durante su actuación del domingo / Mara Villamuza

Han tenido que transcurrir más de cincuenta años para regresar a Corvera, esta vez al frente de mi propio proyecto artístico, con canciones nacidas de mi música y de la poesía que he tenido el privilegio de encargar a autores como Ángel González, Antonio Gamoneda, Ángel Fierro, Luis del Val o Javier Almuzara. Todo ello configura, para bien o para mal, un lenguaje propio que aspira a proponer una nueva canción asturiana, sustentada en nuevos textos y nuevas músicas. El propósito no es otro que articular un repertorio para las futuras generaciones de cantantes e instrumentistas: una canción que dialogue con nuestro presente y mire al futuro, sin romper nunca el vínculo con la tradición, que debe ser siempre punto de partida y referencia irrenunciable.

La Corvera de hoy, en lo social y en lo cultural, poco tiene que ver con la de los años setenta. Y en buena medida ello se debe a un Ayuntamiento que ha apostado decididamente por la cultura, de la mano de un hombre de letras como el poeta y escritor Adolfo Camilo López, quien, con criterio firme y ponderado, orienta una propuesta cultural ya convertida en referencia en la zona. En esa programación han tenido a bien incluirme y, en consecuencia, pudimos presentar nuestras músicas, que -a juzgar por lo vivido aquella noche- fueron acogidas con calidez por el público. Y ello fue también gracias a mis compañeros de viaje en este concierto: Eve Queroc’k (piano), Marta Crespo (chelo) y Delia Gutiérrez (flauta).

Volver a Corvera después de más de medio siglo ha sido, en cierto modo, conversar con aquel joven que fui y con el público que entonces nos escuchaba. Cambian los escenarios, cambian las generaciones, pero permanece intacta la emoción de cantar para los nuestros. Y mientras esa emoción siga viva, la canción -nuestra canción- seguirá encontrando su camino.

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