Langreo / Mieres,

Pablo CASTAÑO

El grupo Hunosa registró en 2011 unas pérdidas netas de 400.000 euros, uno de los mejores resultados de la compañía estatal desde su creación hace 44 años. Sin embargo, en ese resultado difundido por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) se incluyen como ingresos las cuantiosas ayudas públicas concedidas a la empresa estatal tanto por el Ministerio de Industria como por la propia SEPI, que maquillan las pérdidas reales de la compañía. Al margen de esas subvenciones y de las operaciones financieras, Hunosa registró unas pérdidas de explotación durante 2011 de 118 millones de euros, las más altas del conglomerado de empresas que forman parte de la SEPI y por encima incluso de las de los dos astilleros públicos juntos, Navantia e Izar.

En el actual contexto de crisis, y con los recortes que está aplicando el Gobierno en todas las áreas, las abultadas pérdidas de explotación de Hunosa son un lastre para la supervivencia de la empresa. Además, el Ministerio de Industria decidió este año reducir de forma considerable las ayudas que recibía Hunosa para la extracción de carbón, que pasan de los 72,5 millones de euros de 2011 a 45 millones, con lo que la situación se complica aún más. La actual dirección de Hunosa, presidida por María Teresa Mallada, ha puesto en marcha un plan de reducción de gastos y búsqueda de nuevos ingresos que de momento se han traducido en un recorte de altos cargos directivos y de sus sueldos, en la eliminación de gastos de representación (presencia en ferias, patrocinios?), en la cesión de derechos mineros en desuso, en el abandono de actividades desvinculadas de los negocios principales del grupo y en la venta de maquinaria infrautilizada. Todo ello no es suficiente para garantizar el empleo de Hunosa, puesto que la dirección de la empresa elabora un plan de viabilidad que está previsto que en breve se presente a los sindicatos para negociarlo y que incluirá nuevos recortes.

Durante el pasado año, último de la presidencia de Juan Ramón García Secades, Hunosa tuvo unas pérdidas de explotación de 118 millones de euros, 8,6 millones más que el año anterior y muy por encima del resto de empresas públicas que forman parte de la SEPI. Las pérdidas de Hunosa superan a las de los astilleros públicos. El grupo Navantia perdió 80 millones de euros e Izar 16 millones. La agencia EFE, Sepides y el Hipódromo de La Zarzuela, con unas pérdidas de explotación de 6, 5 y 3 millones de euros respectivamente, se situaron a continuación de la empresa minera y los astilleros. Dichas pérdidas fueron compensadas parcialmente con los beneficios obtenidos fundamentalmente por Alimentos y Aceites (37 millones), ENUSA (17 millones), Tragsa (15 millones) y ENSA (3 millones).

En 2011 Hunosa alcanzó una cifra de negocio de 185,3 millones de euros, con un aumento del 27,4% en relación al obtenido en 2010, según los datos que maneja la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI), accionista universal del grupo Hunosa. Desde la SEPI se apunta que ese aumento de la cifra de negocio fue consecuencia, principalmente, de las ventas derivadas del Almacenamiento Estratégico Temporal del Carbón, que en ese ejercicio alcanzaron los 50 millones de euros frente a los 6,4 millones del año anterior. El almacén estratégico fue encomendado por el Gobierno a Hunosa en julio de 2009 para acabar con el problema de stock de carbón nacional tanto en las minas como en las centrales térmicas. Posteriormente, en octubre de 2010, se aprobó el real decreto que establece el procedimiento de resolución de restricciones de garantías de suministro y que asegura el consumo de carbón autóctono en las térmicas, con lo que Hunosa comenzó a vender el mineral almacenado que había tenido que adquirir a las minas privadas.

Esas ventas extraordinarias compensaron en parte la caída de ayudas públicas y de ingresos por la venta del carbón que extrae Hunosa en sus minas. Durante 2011 las ayudas públicas a la producción de carbón y a la reducción de actividad se recortaron en un 4% y fueron de 72,5 millones de euros. Además, en cumplimiento del Plan de la Minería 2006-2012, se mantuvo la tendencia de reducción de la actividad, por la que la producción bruta de carbón fue inferior en un 15% a la de 2010, lo que unido a una disminución del rendimiento ponderal (relación de la calidad del mineral) se tradujo en un descenso del 18,4% de la producción de carbón lavada, que fue de 703.128 toneladas. Con respecto a la productividad también descendió, situándose en 2.159 kilogramos de carbón por jornal. Además, Hunosa registró durante el pasado ejercicio un descenso de las ventas de energía de un 4,4% como consecuencia de una avería en la turbina de la térmica de La Pereda. Las pérdidas de explotación aumentaron a pesar de que los gastos principales, los de personal, se redujeron en un 10% debido a la disminución de la plantilla, que al cierre del ejercicio era de 1.814 trabajadores.

Desde la SEPI se destaca que el ahorro en gastos operativos derivados de la reducción de la producción y plantilla se vio neutralizada por el efecto de mayores saneamientos de activos y la necesidad de dotación de provisiones diversas, entre otras, para la cobertura de riesgos en algunas de las participaciones de promoción industrial. Hay que tener cuenta que varias empresas en las que tenía presencia Hunosa han quebrado, como es el caso de Venturo XXI, Alas o Diasa. Las pérdidas de explotación fueron de 118 millones de euros. No obstante, gracias a los resultados financieros positivos y sobre todo a las ayudas públicas, las pérdidas netas se sitúan en 0,4 millones.