Dos días después de una de las etapas más emocionantes de la Vuelta a España de las últimas ediciones, ayer tocaba ponerse el mono de trabajo en el alto del Angliru. Los operarios del Ayuntamiento de Riosa comenzaron a primera hora de la mañana la ardua tarea de limpiar toda la basura generada por las miles de personas que siguieron en directo el duelo entre Horner y Nibali, en las duras rampas del coloso riosano.

Los trabajadores municipales comenzaron el recorrido desde la parte alta de la montaña, recogiendo toda la basura que iban encontrando a su paso, en los prados, en las cuentas. No dejaron un milímetro de monte por escudriñar. Botellas, bolsas, papeles, todo al contenedor. Y con la única misión de dejar el Angliru listo para recibir a los cientos de aficionados que cada año se atreven a tratar de asaltar la cima del olimpo del ciclismo. También en el área recreativa de Viapará, a media subida, los miembros del Club Deportivo Riosa desmontaban sus instalaciones y recogían los contenedores de basura llenos hasta los topes. Pese a la dureza del trabajo, los operarios esperaban acabar la labor de limpieza de los doce kilómetros del Angliru a lo largo de la jornada de ayer.

Quien estaba especialmente satisfecho era el Alcalde de Riosa, José Antonio Muñiz. Para el regidor, la etapa del Angliru «superó todas las expectativas que teníamos puestas en ella, que eran muchas». «Si tuviera que ponerle nota sería de sobresaliente, casi de matrícula de honor, salvo por la niebla que se metió en la parte alta al final de la etapa», confesó el regidor morciniego, para quién el paso de la Vuelta a España por el Angliru tuvo este año todos los ingredientes que se podían pedir: «Hizo buen tiempo, la clasificación estaba apretada -3 segundos entre el Vincenzo Nibali y Chris Horner-, era la penúltima etapa...».

El regidor riosano calculó que hasta el alto del Angliru se desplazaron el sábado «unas cien mil personas». «Es el año que más gente ha venido con diferencia, no había sitio en toda la subida, repleta de aficionados que tuvieron un comportamiento fantástico», aseguró Muñiz. Y agregó que «la gente que ama a este deporte siempre acude a la llamada del Angliru». El alcalde de Riosa explicó que no son sólo aficionados españoles los que acuden a su concejo los días de la Vuelta: «Había gente de países como Francia, Bélgica u Holanda, donde el ciclismo es un deporte muy popular, que no fallan a su cita con el Angliru».

También destacó el Alcalde la importancia de la etapa para la economía del concejo. «Los bares y comercios estaban llenos de gente y es un caudal de dinero muy positivo para todos los vecinos», aseguró.

Riosa ya espera la próxima cita de la Vuelta con el Angliru. «Es evidente que no se puede venir cada año, porque sino perdería su magia, y entendemos que subir al Angliru cada dos o tres años es la fórmula ideal», indicó Muñiz. Con estas previsiones, «esperamos que bien en 2015 o en 2016 tengamos otra vez aquí a los mejores corredores del pelotón». «La Vuelta le ha dado mucho a Riosa, pero el Angliru también ha engrandecido la prueba», finalizó Muñiz, a quién solamente le quedó una espinita por la etapa: haber visto coronarse ganador a un asturiano, al ovetense Samuel Sánchez.