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Decenas de enfermos terminales llevan tres meses sin médico de paliativos

Las familias denuncian que 39 pacientes deben esperar hasta un día al tener la unidad una enfermera y el apoyo de facultativos de primaria

El centro de salud Sur de Mieres. FERNANDO GEIJO

Cerca de cuarenta familias de la comarca del Caudal con enfermos terminales llevan ya tres meses sin médico de cuidados paliativos. Una única enfermera, con el apoyo de los equipos de atención primaria, se está encargando de atender a un total de 39 pacientes impedidos, en la mayoría de los casos, para poder desplazarse hasta los centros de salud o al hospital de Santullano. "A mi padre le pueden quedar cinco o siete meses de vida, eso es así, pero lo que pedimos es que el tiempo que le quede lo pase en las mejores condiciones posibles", explica uno de los portavoces de los afectados.

El grave problema por el que atraviesan decenas de familias se originó hace tres meses cuando el médico titular de la unidad de paliativos para Mieres, Aller y Lena pidió una excedencia. La plaza aún no se ha cubierto. Este diario ha podido confirmar que el Principado activó una oferta de empleo, pero el facultativo seleccionado inicialmente, procedente de Madrid, renunció a última hora. La gerencia del área sanitaria VII prevé que el servicio recupere la normalidad la semana que viene, pero la paciencia de los afectados ha llegado a su límite. De hecho, han presentado varios escritos de queja.

"Nos sentimos totalmente desprotegidos y desamparados", claman los portavoces de las familias. El servicio de paliativos ofrece como principal beneficio una rápida asistencia domiciliaria, algo vital ante la complicada situación en que se encuentran los enfermos. "Lo normal antes era que en caso de una urgencia el médico llegara en 10 minutos o un cuarto de hora, pero ahora puede demorarse horas, incluso decirte que hasta el día siguiente no se podrá realizar la visita", explica angustiado otro familiar de un enfermo terminal: "Si tengo a mi padre sin poder respirar, ahogándose en la cama, no puedo esperar tranquilamente a que el médico se persone en casa a la mañana siguiente".

Los familiares no comprenden que una plaza de tanta importancia y especializada como la del médico de paliativos tarde tres meses en cubrirse: "Estamos literalmente desesperados y cansados de que se nos den largas". Y añaden: "No se puede dejar a un enfermo terminal en manos de su médico de familia, ya que éste no tiene la disponibilidad necesaria y, en muchos casos, tampoco la preparación especializada que se requiere". Los afectados recuerdan que el citado servicio, que ahora cuanta únicamente con una enfermera, tiene su sede en el centro de salud Sur de Mieres y su radio de acción incluye la zona rural de Lena y Aller. "Es un territorio muy grande incluso para un sólo médico, pero ya no entramos en eso, lo que demandamos es que se cubra la vacante de manera urgente y sin más demoras", remarcan los portavoces de las familias afectadas.

Quejas por escrito

Los enfermos, a través de sus cuidadores, han presentado varios escritor ante la gerencia del área sanitaria VII reclamando la incorporación inmediata de un especialista que cubra la vacante por excedencia. "Ha llegado un momento en que no podemos seguir esperando. Nos enfrentamos a situaciones personales muy graves que necesitan respuesta rápida y eficaz. Cualquiera lo puede entender", dice un familiar.

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