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Sólo uno de cada cuatro habitantes de los valles mineros tiene un empleo

La tasa de ocupación en las comarcas del Caudal y del Nalón es del 23,8%, muy lejos del 35,1% de Asturias y del 40% de la media nacional

Únicamente uno de cada cuatro vecinos de las Cuencas trabaja. La comarca cuenta con 140.906 habitantes, de los cuales 33.648 cuentan con un empleo. Esto supone que el 23,88% de los vecinos de las comarcas cuenta con un trabajo. Una cifra notablemente inferior a la media asturiana, que es del

Con la población de las comarcas mineras descendiendo constantemente, la tasa de personas que trabaja tampoco llama al optimismo. La comarca del Caudal cuenta con un total de 66.968 vecinos, de los cuales 16.041 trabajan. Esto supone una tasa de actividad del 23,95%. La del valle del Nalón es aún más baja. Con 73.938 vecinos cuenta con 17.607 trabajadores, un 23,8% del total. La media de las comarcas mineras se sitúa entonces en el 23,9 por ciento.

Comparando este número de trabajadores por población, las cifras de las Cuencas son mucho más bajas que las de Asturias y que las de España. El Principado cuenta con 365.785 trabajadores y 1.042.608 habitantes. Esto quiere decir que trabaja el 35,1% de la población. En España, con casi 46 millones y medio, trabajan 18,5 millones de personas: el 40% de la gente, una tasa que es casi el doble de la existente en las comarcas carboneras.

Haciendo un análisis por concejos, hay municipios que cuentan con tasas de actividad alarmantemente bajas. Es el caso de Riosa, concejo en el que sólo trabaja el 14,12% de su población, o de San Martín del Rey Aurelio, en el que trabaja el 16,6% de sus casi 17.000 habitantes. En el valle del Nalón la tasa de actividad es también muy baja en Laviana, con el 17,9 por ciento, y en Caso, con el 19%. El municipio en el que más gente trabaja proporcionalmente es el de Langreo, con el 28,2% de la población. Aún así, su media está muy lejos de la asturiana y de la nacional. En Sobrescobio, tiene empleo el 27,13 por ciento de sus vecinos.

En el valle del Caudal, Mieres es el que cuenta con una proporción de trabajadores más alta en su población: el 24,95%. Morcín se queda en el 23,78 por ciento, y Lena, en el 23,15. Aller, por su parte, está en el 20,2%.

Algunas de las causas que explican esta baja tasa de actividad se encuentran en el progresivo declive de la actividad minera. Con más de 20.000 trabajadores a principios de los años 90, los pozos fueron cerrándose progresivamente, y gran parte de los trabajadores fue prejubilándose. A principios del año pasado, la unión comarcal de CC OO del Nalón alertaba de que, en esta comarca, hasta el 42% de las familias dependía directamente de los ingresos de un pensionista o de las prestaciones por desempleo. Las cifras de desempleo en las comarcas mineras, al contrario que las de actividad, sí que son las más altas de la región: por encima del 23%.

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