Suscríbete

La Nueva España

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El Sespa niega quejas de los médicos por presiones para conceder bajas

Los facultativos no tramitaron finalmente la carta de protesta contra el inspector para "no tensar una situación desagradable"

"Nosotros no hemos tenido constancia de ninguna queja respecto al inspector". De esta forma negaba ayer el Servicio de Salud del Principado de Asturias que los médicos de familia de Mieres le hubieran enviado una misiva quejándose de sufrir presiones a la hora de dar bajas laborales. Los responsables sanitarios fueron más allá y apuntaron que algunos facultativos, en concreto del centro de salud Norte, se mostraron molestos y aseguraron ignorar dicha carta.

El pasado viernes, los médicos de Primaria que atienden a la población de Mieres afirmaban a este diario sentirse presionados y hasta "coaccionados" a la hora de tramitar una baja laboral por enfermedad, y anunciaban la presentación de una queja ante el Sespa. Los facultativos señalaban al inspector sanitario. "Nos sentimos perseguidos por una persona que actúa de manera intimidatoria poniendo constantemente en entredicho nuestras decisiones ".

Marcha atrás

La carta a la que el Sespa hace referencia existe, si bien el Servicio de Salud no la ha recibido puesto que finalmente, los facultativos, se echaron atrás a la hora de tramitarla. Los médicos que denunciaron coacciones insistieron ayer a este diario en que el documento fue firmado por los facultativos de familia, una veintena entre los dos centros. Sin embargo, apuntan que a última hora, y cuando se iba a registrar ante el Sespa, decidieron no hacerlo. El motivo: "no empeorar las relaciones con el inspector, y no tensar una situación ya de por sí desagradable".

Además, los propios facultativos consultados explicaron que la Gerente del Área Sanitaria VII (Caudal), reunió ayer a los médicos para preguntarles por lo sucedido. "Nos pidió, textualmente, que no lavásemos los trapos sucios fuera de casa", aseguraron asistentes a ese encuentro. Sin embargo, fuentes sanitarias niegan que los profesionales hayan firmado la carta e incluso la hayan visto.

Más allá del envío de la carta al Sespa, que hizo hincapié en no conocer oficialmente problemas con el inspector, existe eses malestar. Los grandes perjudicados, según los médicos, "son los pacientes, que ven como hay doctores que se han vuelto reacios a conceder bajas". Algunos usuarios también relataron a este diario su malestar con las situación que se está viviendo.

Compartir el artículo

stats