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JAVIER IVÁN VILLA | Ganador por segunda vez del concurso del cartel del Descenso Folklórico

"He recuperado una ilusión perdida, me he reenganchado al dibujo y la pintura"

"Hay que arriesgarse y demostrar tu valía sin preocuparte de las críticas, nunca llueve a gusto de todos"

Javier Iván Villa.

Javier Iván Villa. F. RODRÍGUEZ

L. FERNÁNDEZ

Con el cartel del Descenso Folklórico del Nalón "he recuperado una ilusión perdida", confiesa Javier Iván Villa, flamante ganador de la quincuagésima primera edición del certamen. Gracias a su empeño en demostrar su valía, este langreano de La Felguera consiguió repetir galardón en Laviana, donde hace 18 años ya se había impuesto con su obra "Cuélebre con cuerno de agua". Autodidacta apasionado de la mitología asturiana, Javier Iván Villa diseñó a los once años el escudo del Colegio de la Salle que "en principio era para una emisora".

- ¿Qué ha conseguido con el cartel del Descenso Folklórico ?

-Dar a conocer mucho más lo que hago y la satisfacción de que a la gente le haya gustado. Pero sobre todo he recuperado una ilusión que había perdido, me he vuelto a reenganchar. Si pudiera dedicarme todo el día al dibujo y a la pintura. Con mis creaciones pretendo demostrar que en la Cuenca somos los mismos de siempre y que hay gente válida.

- La pareja a lomos de una trucha gigante ¿qué simboliza?

-Que ya está aquí de nuevo el Descenso, la fiesta que emerge del agua, como la gran trucha sobre la que cabalgan los dos personajes y que representan la alegría por todo lo alto, con la botella de sidra arriba, símbolo de Asturias, y al lado los flotadores, típicos de esta celebración fluvial. Iba a hacer un Lego, pero desistí. Los carteles de las fiestas necesitan chispa y una figura central impactante.

- No es la primera que gana el certamen de Laviana.

-Es la segunda. Lo conseguí en la XXXI Edición. En aquel cartel premiado aparecía un cuélebre con un cuerno enroscado, como el de la abundancia, del que salía la gente con carrozas; había también una madreña con un velamen y chavales tirando. Lo que hago ahora no tiene nada que ver. Al principio usaba más el lápiz, ahora utilizo el pincel con acrílicos, porque el óleo tarda más en secar. Además, los colores son más vivos. Procuro dar vida a los personajes y movimiento a mis dibujos. A medida que vas madurando, cambia un poco la técnica.

- ¿A qué se dedica?

-Después de estudiar delineación en Langreo, empecé de repartidor de lácteos. Trabajé casi cuatro años en el taller de Duro Felguera en Barros. Fui uno de los últimos que echaron. Después pasé algo menos de un año por galvanizados, en Agalsa (Gijón), ahora cerrada. Iba a ser padre y necesitaba salir de bache. Volví al Tallerón y, al cabo de unos pocos meses, al paro de nuevo hasta que logré entrar en Felguera Melt. Allí viví la amenaza de cierre y los despidos. Ahora estoy en Mieres, sin el 40 por ciento del salario y sin la prima de producción, con el salario base del metal. A la espera de lo que pueda pasar, me gano la vida como operario de vías, en un taladro haciendo juntas para aislar la corriente cuando sale de la catenaria.

- ¿Dejó alguna vez de pintar?

-Nunca. Hace cinco años en Felguera Melt, durante el ERE y los despedidos, el ambiente era tan tenso y crispante en el comedor que me dije: "tengo que ocupar el tiempo en algo". Cogí una libreta y me metí en el vestuario a dibujar.

- ¿Cómo remontó?

-Pinté para la Tintorería Cubana de Oviedo y a raíz de un encargo para una sidrería en La Felguera, salió lo de la mitología asturiana. Preparé los tableros y realicé todos los cuadros en casa. Hice el paisaje de un bosque con el cuélebre, el trasgu, la xana, el sumiciu y el ventolín. Al colgar una foto en el facebook, Hugo Cortina Fanjul contacta conmigo por medio de mi cuñada y me propone una serie de dibujos (diez cuadros) para exponer en el stand del Ayuntamiento de San Martín, en El Florán.

- Fueron dos años de exposición por varios concejos.

-Me asustaba la acogida del público, pero la exposición gustó y entre 2015 y 2016 la serie sobre nuestra mitología se movió por Langreo, Laviana, Oviedo, Siero, Grado, Avilés, Carreño, Ribadesella, entre otros concejos. Ahora la vamos a llevar por primera vez fuera de Asturias, en concreto al País Vasco (cerca de Amurrio).

- ¿Hacia dónde evolucionará?

-De momento, mis dibujos son estos. No lo sé. Hay que arriesgarse, ser original, sacar ideas y demostrar tu valía, sin preocuparte de las críticas, porque nunca llueve a gusto de todos. Ahora preparo la carátula para el primer disco del grupo langreano "Lumberjacks". Me han animado a hacer un cómic. Me atrae la temática "steampunk", pero lleva mucho trabajo y necesitaría un buen guionista y tiempo. Hay gente muy buena por ahí. En facebook veo cosas increíbles y trato de aprender. Quisiera hacer miniaturas y seguir con la mitología.

- ¿Pintura abstracta o figurativa?

-Figurativa y de temática fantástica como la del cartel de Descenso.

- ¿Es asiduo de los museos? ¿Un cuadro para casa?

-Sí. La última exposición que vi, fue una de hiperrealistas en Toledo. Impactante. De todo se aprende y cuanto más conoces, más ideas. Como cuadro para casa: el Cristo de Dalí.

- ¿El papel de las nuevas tecnologías en el arte?

-Hay que ponerse al día y aprovechar todos los medios. Los ordenadores son necesarios, pero las ideas son fundamentales.

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