El queso casín -reconocido con la Denominación de Origen Protegida (DOP)- no para de crecer. Su producción en el último año aumentó en un veinte por ciento, tal y como aseguraron ayer los elaboradores que se dieron cita en la cuarta edición de la feria celebrada en Campo de Caso. Y es que, como aseguraron, "es un queso que a quien le gusta, le gusta mucho y se le hace difícil cambiarlo por otro".

Tres fueron los productores de queso casín que participaron en el certamen: Redes, El Viejo Mundo y La Corte. El cuarto, Ca Llechi, no puso asistir a la feria por motivos personales de sus promotores. En total, pusieron a la venta unas 600 unidades en total que, como ocurre todos los años, acabaron agotadas al final del certamen. De las queserías participantes, La Corte se hizo con el premio del certamen tras la cata realizada por un jurado experto. Un galardón que, además, obtiene por segundo año consecutivo. En las dos primeras ediciones, el premio fue a parar a Redes. De esta última quesería estaba ayer al frente del puesto Natalia Lobeto, quien ha tomado el relevo en la quesería de su madre, Marigel Álvarez. "Vamos poco a poco aumentando pero sí, en mi caso pasé de producir unas 14.000 unidades al año hasta alcanzar las 17.000", señaló, destacando que el queso "se vende casa vez mejor, es muy apreciado y tiene una peculiaridad: que no se parece a ningún otro".

Una opinión similar guardaba Cristina Cubillas, de la quesería Viejo Mundo. "Cuanta más gente lo conozca, más crecerá, por eso estoy viajando fuera de Asturias para promocionarlo", destacó la artesana quien, además del queso casín tradicional, puso a la venta otras variedades que despertaron el interés del público. Este año presentó una novedad, el queso con pimentón, cuya producción, como la del resto de variedades "es muy puntual, sobre todo se hace para ferias". Del queso tradicional elabora cada año unas 20.000 piezas. Menor es la producción de La Corte, que cuenta tan solo con cuatro años de vida. "Hacemos unos 10.000 quesos al año, pero vamos subiendo poco a poco", explicó Fran Cueria. Con una producción limitada, el artesano aseguró que "solemos agotarla".

Pero no solo estaban contentos los productores, también el alcalde de Caso, Miguel Fernández, quien aseguró que "tenemos que seguir luchando por este queso y llevarlo donde haga falta". Eso sí, destacó que el trabajo que los productores tienen por delante "no es fácil, espero que tengan compensaciones de su agrado". El regidor casín también aprovechó la celebración del certamen para anunciar que el año que viene no se celebrará la quinta edición de la feria del queso casín, sino que se sumarán los años de la actual feria con la de su antecesora, la que organizaba la sociedad de festejos de Arnicio desde el año 1988. "Será una forma de reconocerles a ellos el trabajo que desempeñaron durante tantos años y, por otro, para que el público se dé cuenta de que esto no empezó hace cuatro años, sino que lleva muchos más".

Junto a la venta y exposición de quesos, la feria celebrada ayer en Campo de Caso también contó con otras actividades. Así, hubo un completo mercado donde adquirir productos de artesanía, pero también otros alimentos locales que combinan a la perfección con el queso estrella de la jornada. La cocinera Esther Freile hizo una demostración culinaria en la que preparó unas deliciosas galletas con queso casín que pudieron degustar todos los presentes ayer en el certamen.

También hubo pregón. Inicialmente estaba prevista la presencia del colaborador de LA NUEVA ESPAÑA Fernando Delgado, pero no pudo asistir por motivos familiares. En su lugar acudió el pintor Manolo Linares, quien destacó las lindezas del queso casín durante su discurso. Otro momento destacado fue el fallo del concurso de cocina con queso casín. Sonia Cabeza y Marigel Álvarez se hicieron con los primeros premios. Esta última también fue galardonada por su trayectoria como artesana.