Jesús Ruiz Huerta-Carbonell es profesor de Economía Aplicada en la Universidad Juan Carlos I y responsable del Laboratorio de la Fundación Alternativas, la institución que está detrás del "Informe sobre la desigualdad en España" que fue presentado en las instalaciones de la Casa de La Buelga durante un acto organizado por la Asociación Cultural "Cauce del Nalón". El evento contó con la colaboración del Ayuntamiento de Langreo, la Universidad de Oviedo y el Club LA NUEVA ESPAÑA de las Cuencas. El economista inició su intervención asegurando que a pesar de la "mala fama" que arrastra la institución docente a la que pertenece, se siente "muy orgulloso" de formar parte de una universidad "brillante tanto por sus docentes como por su alumnado a pesar de que últimamente ha estado en boca de todos por algunos casos de corrupción, que en todo caso son aislados y no tienen por qué envolver a todos quienes la componemos".

También habló de la Fundación Alternativas y del Laboratorio que dirige dentro de la misma y al que definió como "un lugar de pensamiento creado en un momento en el que una generación de políticos salió del gobierno, que pretende profundizar en temas de interés y en ese sentido llevamos a cabo varios trabajos e informes aunque los más conocidos quizá sean los informes sobre la democracia, que han llegado este año a su edición número once mientras este que trata de la desigualdad es el número tres de los que hemos elaborado".

Según explicó Ruiz, "en este tercer informe, introducimos otros factores que no habíamos contemplado en trabajos anteriores como la desigualdad desde la perspectiva de género, la brecha digital o la desigualdad energética". Del mismo modo, enfatizó que los indicadores de la desigualdad han crecido en España de modo alarmante, y los efectos de la crisis tanto por el desplome de las rentas como debido al aumento del desempleo y los recortes en algunas prestaciones y servicios básicos de bienestar, explican el motivo de tal incremento, si bien tal y como subrayó, "no puede tenerse en cuenta tan solo la caída del PIB porque los datos disponibles antes de la crisis revelan la existencia de un problema estructural mucho más profundo y no podemos obviar la importancia de los bajos salarios en nuestro país, un hecho que nos diferencia de lo que ocurre en el resto de Europa".

"Los cambios en la distribución de la renta parecen estar generando una menor movilidad social respecto a épocas pasadas y además estamos observando una tendencia a la transmisión intergeneracional de la pobreza, lo que provoca la aparente disminución de las clases medias y la expansión de las situaciones de precariedad" aseveró, al tiempo que dejó patente que "en el informe se plantea que los elevados niveles de desigualdad, especialmente cuando tienen naturaleza estructural tienen la fuerza suficiente para erosionar la propia capacidad de crecimiento de la economía".

Igualmente, evidenció que otro de los puntos destacados del informe llama la atención sobre la desigualdad educativa "que se ve condicionada por el entorno familiar y su influencia en la capacidad y el aprovechamiento de los estudiantes y también por factores externos, como la oferta del mercado de trabajo y la configuración del sistema educativo" y alertó sobre el peligro de que se produzcan nuevos conflictos sociales "como consecuencia de la polarización social y la expansión de las situaciones de precariedad".