La asociación cultural "Cauce del Nalón" fue la anfitriona del filólogo, ensayista y especialista en las culturas catalana y española de los siglos XX y XXI, Jordi Amat , que estuvo en la Casa de la Buelga para presentar sus dos últimos libros "La conjura de los irresponsables" y "Largo proceso, amargo sueño". El acto contó con la colaboración del Ayuntamiento de Langreo, la Universidad de Oviedo y el Club LA NUEVA ESPAÑA de las Cuencas.

Josefina Velasco, miembro de "Cauce del Nalón" fue la encargada de introducir el acto. Amat reseñó que "se han publicado más de quinientos libros sobre el "procés, y de hecho hay tantos que hay de todo, desde libros de fotografía o de poemas a obras de teatro e incluso alguna novela". Del mismo modo, llamó la atención sobre el hecho de que "la mayoría de los que se han publicado en catalán son favorables al independentismo mientras que los publicados en castellano suelen estar por lo general en contra de la ruptura del Estado".

Amat afirmó que "el intento de ecuanimidad del análisis que propongo se manifiesta en una excepción editorial: mis dos libros sobre el 'procés' se han publicado tanto en catalán como castellano, y espero que los lectores hayan apreciado que mi interpretación, más que tomar partido, pretendía comprender un fenómeno político que perseguirá durante lustros a mi generación". Sobre "Largo proceso, amargo sueño", el autor dijo que "se trata de un ensayo de historia cultural cuyo propósito es mostrar cómo tras 1939 y la victoria de la contrarrevolución autoritaria, el catalanismo de la resistencia se comprometió a salvar una tradición amenazada y logró, en plena dictadura reconstruir un sistema cultural e ideológico que pensaba el presente desde un marco nacional exclusivamente catalán y democrático".

Así, se mostró convencido de que "la dictadura generaba unos espacios ambiguos donde maduró un discurso que impugnaba la ortodoxia del propio régimen, y fue aprovechando esos espacios cómo el catalanismo pudo reconstituirse y religarse de nuevo a su sociedad de referencia". De hecho, según destacó, en esos espacios, algunos religiosos y otros económicos, maduró el pujolismo: "Un liderazgo, con una interpretación del pasado y una propuesta política que ya en democracia, durante veintitrés años, asumió la construcción y el despliegue del estado autonómico consolidando un proyecto que se decía así mismo de normalización, pero que era sobre todo de nacionalización".

En cuanto a "La conjura de los irresponsables", destacó que la crónica arranca justo en el punto final de "Largo proceso, amado sueño", en concreto con el pujolismo, tras el pacto que posibilitó la alternancia en el gobierno de España. Aquí el autor habló de "confabulación de irresponsables" pues, según referenció "sus protagonistas, a pesar de ser conscientes de que se llegaba a una radicalización, no quisieron no supieron pararla".