"Empezaremos ahora con 940 árboles, pero nuestra intención es que la iniciativa tenga continuidad en el tiempo en función de nuestras posibilidades". Así se manifestaba ayer Íñigo Landa, director general de la factoría mierense de Thyssenkrupp Norte, durante la firma del convenio con el Ayuntamiento por el que se comprometen a repoblar una finca municipal en La Teyerona. Y es que esta medida encaja con los objetivos de respeto al medio ambiente que tiene esta planta de escaleras mecánicas y pasillos rodantes de Mieres, que además fue reconocida este año como la mejor fábrica de Thyssenkrupp Elevator.

El alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez, quiso reconocer ayer la iniciativa de la multinacional, dando cuenta además de que con esta iniciativa "contribuyen a reducir la huella de carbono". Para desarrollar esta labor, en la que se plantarán 400 abedules, 125 castaños, 125 robles, 125 hayas, 125 fresnos y 40 cerezos, colaborará la entidad "Una ciudad para todos", que ayer estuvo representada por Arancha Martínez. Esta última quiso destacar que su organización "se ocupará de velar porque se lleve a cabo esta acción de recuperación y repoblación de árboles". Además, no sólo tendrá un trasfondo medioambiental, sino también social. Y es que los trabajos se llevarán a cabo desde un centro especial de empleo con personas con discapacidad intelectual.

Íñigo Landa explicó que la iniciativa se enmarca dentro de su estrategia de sostenibilidad de la empresa "que es uno de nuestros pilares". El director de la factoría quiso explicar el simbolismo que rodea al proyecto. Y es que se plantan 940 árboles, ni uno más ni uno menos, "porque es el número de escaleras que fabricamos el año pasado". ¿Y porque son árboles? "Porque tienen raíces y nosotros tenemos unas fuertes raíces en la comarca", resaltó. La iniciativa no se quedará ahí. Landa aseguró que "en la medida que los resultados económicos nos lo permitan, si aumentamos la producción, aumentaremos el número de árboles plantados". La elección de Mieres para desarrollar esta medida viene motivada porque "la mayoría de nuestros trabajadores son del concejo, pero no descartamos llevarla a otros municipios en los que también vive parte de nuestra plantilla".

La plantación se iniciará en el mes de junio con un acto simbólico, ya que habrá que esperar al otoño o, incluso, al invierno, para repoblar la finca municipal. Eso sí, la factoría mierense aprovechará este acto para invitar a todos sus empleados y que se convierta en una celebración.