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El oso deja huella en Tarna

Vecinos de Caso descubrieron hace unos días los rastros de un ejemplar en la zona de la majada de La Ablanosa que confirman que la especie se está expandiendo por Redes

La huella del animal sobre la nieve.

La huella del animal sobre la nieve.

El oso ya deja huella en el parque natural de Redes. Que se lo digan a los vecinos de Caso, que hace unos días descubrieron los rastros de un ejemplar en la zona de la majada de La Ablanosa, relativamente cerca de la localidad de Tarna. Se trata de unas huellas perfectamente visibles que el animal dejó a su paso y que confirman lo ya anunciado por la Fundación Oso Pardo: la especie se está expandiendo por Redes, los machos ya empiezan a asentarse y lo que falta de momento son las hembras con crías, que son el símbolo de la recuperación completa del hábitat.

Los vecinos descubrieron las huellas esta semana. Eran perfectamente visibles gracias a la nieve. El oso, como los habitantes de la zona, tuvo sus problemas debido al mal tiempo, con unas primeras nevadas fuertes antes de que llegase el invierno. Los rastros se pudieron ver en el entorno de La Ablanosa, cercana al pueblo de Tarna.

El oso había desaparecido del parque de Redes en los años 50, y su presencia había sido muy esporádica en las décadas pasadas. Ahora, tal y como explica la Fundación Oso Pardo, los machos jóvenes que buscan nuevos territorios son relativamente frecuentes en algunas áreas del espacio protegido, sobre todo las más cercanas a la población oriental del plantígrado, que es la menos numerosa. Las hembras, que son las que asientan definitivamente la población, todavía no se reproducen en el parque, pero "volverán, posiblemente pronto", explicó recientemente en una charla María Párraga.

Redes es además un área clave para permitir la unión de las dos poblaciones de la Cordillera, la occidental y más abundante (con unos 280 animales, según las cifras de la Fundación) con la oriental (50 ejemplares). La unión genética de ambas ya se ha demostrado, y cada vez parece haber más intercambio de animales entre las dos poblaciones. El parque natural que forman los concejos de Caso y Sobrescobio tiene "un potencial muy alto". No hay conocimiento de que haya hembras criando, pero "estamos seguros de que las habrá", incluso a corto plazo.

El centro de interpretación de Redes, en Campo de Caso, fue el escenario este verano de una conferencia en la que se explicó a los vecinos cómo actuar en caso de encontrarse con un oso. La clave es mantener la tranquilidad. Si el oso no está al tanto de la presencia humana, lo mejor es retirarse sin alarmarlo. "Si te ve", apuntó Párraga, "suelen tener miedo al humano. Hay que dejar las rutas de escape abiertas, escapan en el 95% de los casos. Si nos olfatea, es que intenta identificar qué somos: podemos hablar en tono normal, sin gritos, y sabrá que somos un humano. Y se irá".

Además, hay otra regla fundamental: nunca interponerse entre una madre y sus crías. "Si encontramos un osezno, hay que dejarlo y alejarse del lugar, y llamar a los guardas. Lo más probable es que la osa esté cerca, y son muy protectoras. Son las situaciones que pueden ser más peligrosas, pero son fácilmente evitables".

De momento, eso sí, los encuentros de los vecinos con el animal en Redes suelen limitarse a encontrar sus rastros. Son osos que dejan huella.

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