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Carpetazo a Sama-Velilla: el plan de las Ubiñas elimina las líneas de alta tensión

El borrador del nuevo documento de gestión incluye la acampada con restricciones y la posibilidad de recolectar frutos silvestres

Tuiza de Arriba, en la vertiente lenense del parque natural de las Ubiñas-La Mesa. MIKI LÓPEZ

Llega el final de una larga polémica en la comarca del Caudal. El nuevo Instrumento de Gestión Integral (IGI) del parque natural de las Ubiñas-La Mesa, a cuyo borrador ha tenido acceso este diario, no incluye la cláusula que permitía el paso de una línea de alta tensión por el espacio protegido. El Principado da así carpetazo a la posibilidad de que la línea Sama-Velilla (la térmica langreana está en proceso de cierre) pase por el concejo de Lena, una posibilidad que había puesto en vilo a vecinos y responsables municipales del concejo. El nuevo plan gestor incluye otras novedades, como la posibilidad de acampar y recolectar frutos silvestres dentro del parque natural. Los ánimos no estarán calmados del todo hasta que el Principado apruebe este documento, imprescindible para la correcta gestión del parque y por el que los vecinos esperan desde hace casi un lustro.

El Tribunal Supremo, tras una denuncia vecinal, tumbó el primer plan de gestión en 2015. El Principado volvió a aprobar un nuevo documento, dos años después, que estuvo muy poco tiempo en vigor: la parroquia rural de Páramo lo denunció de nuevo. El Tribunal Superior de Justicia de Asturias dio otra vez la razón a los vecinos, basando su decisión en la falta de una memoria económica para el parque natural de las Ubiñas-La Mesa.

La aprobación de ese segundo documento había generado polémica en Lena. El movimiento vecinal acusaba a Ramón Argüelles, entonces alcalde del concejo, de haber permitido la citada cláusula sobre el tendido eléctrico. En concreto, el documento incluía la licencia para la construcción de una línea de alta tensión siempre que se justificase su necesidad. Además, el proyecto debería de pasar por todos los trámites medio ambientales y recibir el visto bueno del Consejo de Gobierno del Principado de Asturias.

No eran suficientes condiciones para los vecinos. Formaron una plataforma y hubo, incluso, amenazas de movilizaciones por parte de algunos sectores. La actual alcaldesa de Lena, Gema Álvarez (IU), había señalado que "el concejo ya ha sufrido bastante, tanto con la construcción de la Variante como de la autopista del Huerna. Los vecinos no hemos recibido ninguna compensación, no volveremos a permitirlo". Además, había anunciado que estarían "vigilantes" durante la elaboración del documento y para la posterior presentación de alegaciones si se mantenía este punto.

No será necesario. Al menos, si la Administración regional mantiene el borrador que está manejando hasta ahora. La exclusión de esta licencia para una línea de alta tensión no es la única novedad en el plan gestor. El Principado atiende también la demanda de algunos sectores que habían lamentado la imposibilidad de acampar dentro del espacio protegido. El nuevo documento recoge la posibilidad de "vivaquear" en el parque natural de las Ubiñas-La Mesa. Pero habrá condiciones: se limitará el número de campistas y las tiendas tendrán que estar recogidas al amanecer. Es decir, solo se mantendrán montadas durante la noche.

Los vecinos de la zona, especialmente los ganaderos, habían criticado repetidamente la gestión de animales. En concreto, la de los perros: según el anterior IGI, debían estar atados en todo el espacio protegido. El documento actual, si sale adelante, permitirá recuperar la figura del perro pastor. Es decir, los canes de los vecinos que guardan las casas y al ganado. Los de los visitantes, en principio, tendrán que seguir atados durante su paso por el espacio protegido.

Y otra salvedad para los vecinos del parque: solo ellos podrán recolectar frutos silvestres. Tienen permitida la recogida de moras y arándanos, entre otros frutos, que se encuentren en terrenos públicos. Los visitantes, atendiendo al IGI, no lo tendrán permitido.

Los vecinos aún no conocen el documento al que, hasta el momento, solo han podido acceder algunos de los miembros de la Junta y Comisión Rectora. Lo que ya han hecho constar en múltiples ocasiones es que no están de acuerdo con los plazos de la tramitación. Llevan cinco años esperando porque el documento salga adelante y, en este tiempo, se han perdido ya 100.000 euros en subvenciones directas. Son las ayudas a las que podría haber optado el Ayuntamiento, la cifra no incluye las que se han perdido a título individual.

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