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La sangría de población no se frena: el pasado año se perdieron 1.908 habitantes

La distancia demográfica entre Langreo y Mieres se agranda a favor del primero l Los dos grandes concejos son los más afectados y registraron más de mil personas menos en 2019

La sangría de población no se frena: el pasado año se perdieron 1.908 habitantes

Es la epidemia que no cesa. La particular peste de las Cuencas que tiene como causas la decadencia económica, la desindustrialización, el fracaso del cambio de modelo económico, la falta de empleo, el envejecimiento de la población, la emigración... Un año más, y ya van unas cuantas décadas, las comarcas mineras han perdido unos dos mil habitantes. Es una cifra redonda que se repite incansable cada anualidad, aunque en concreto, durante 2019, la cifra de reducción de habitantes fue de 1.908. La sangría no encuentra remedio, por eso urgen los nuevos proyectos de la denominada Transición Ecológica Justa, prometidos y ansiados, pero todavía inconcretos tanto en su contenido como en sus números de inversiones y empleo. Un impulso a la actividad industrial y al empleo, y mejoras urbanas son las recetas que los expertos vienen aportando para frenar el despoblamiento.

Las Cuencas cuentan ahora con 134.703 habitantes, frente a los 136.611 de hace un año, lo que supone una merma de 1.908. La comarca del Nalón, en esta carrera sin mérito alguno hacia el vacío, va marcando distancias de forma paulatina con la del Caudal: la diferencia de población entre ellas es ahora de 6.875 a favor de la primera. A pesar de que la primera ha dejado en el camino a 936 vecinos y la segunda a 972. Ambas pierden población, pero aún mantienen 70.789 habitantes en el Nalón y 63.914 en el Caudal.

Todos los concejos de las Cuencas rebajan sus censos. Los dos principales concejos son los grandes perjudicados dado su mayor volumen de habitantes y sufren las mayores pérdidas de vecinos: 469 por parte de Mieres y 564 por Langreo. Ambos municipios han bajado ya hace un tiempo de los 40.000 habitantes y añoran aquellas cifras de mediados del pasado siglo que casi duplicaban las actuales. La realidad es hoy bien distinta. Langreo se queda en 39.420 habitantes y Mieres en 37.959. El concejo mierense ha sufrido de una forma más acelerada la caída demográfica en los últimos años.

Los medianos y pequeños

Las diferencias también se acentúan entre los municipios medianos de las Cuencas. San Martín del Rey Aurelio pierde 209 vecinos y se queda con 16.074; Laviana se deja 110 y apunta 12.977: Lena redujo la población en 196 habitantes hasta alcanzar los 10.890; y Aller rebajó el censo en 195 hasta 10.613. De estos cuatro concejos, San Martín siempre fue el más populoso, mientras que los otros tres (Lena. Aller y Laviana) mantenían cifras de población muy similares. Esta cierta equidad se ha ido modificando con el pasado de los años. Laviana permanece como el concejo con una población más estable; mientras Lena y Aller han padecido descensos de habitantes paulatinamente más acusados.

Por debajo de los 3.000 habitantes se sitúan los cuatro concejos menos populosos. Morcín mantiene su hegemonía entre ellos con 2.594 vecinos, con una escuálida pérdida de 37. Le sigue Riosa con 1.858, 75 menos que hace un año. Mientras que Caso se queda en penúltimo lugar con 1.507 habitantes, tras reducir su censo en 46 . Y Sobrescobio, otro concejo que mantiene casi invariable su población, con 811 vecinos, tras perder 7 durante 2019.

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