28 de enero de 2020
28.01.2020

"La ciudad que mira al campo no tiene ni jabalíes ni incendios"

Jaime Izquierdo presentó el libro "La ciudad agropolitana", en el que aboga por cambios radicales en la gestión de los pueblos

28.01.2020 | 02:30
Alejandro Canga, Jaime Izquierdo y Aladino Fernández, en La Buelga.

"La ciudad agropolitana, la aldea cosmopolita" es el último libro de Jaime Izquierdo, geólogo por la Universidad de Oviedo y un "piloñés langreano" tal y como lo definió Alejandro Canga, presidente de la Asociación Cultural Cauce del Nalón, entidad encargada de organizar el acto en el que se presentó el volumen y que tuvo lugar en la Casa de la Buelga de Ciaño. La presentación contó con la colaboración de la Universidad de Oviedo, el Ayuntamiento de Langreo y el Club LA NUEVA ESPAÑA en las Cuencas.

El director de las instalaciones, Aladino Fernández, fue el encargado de presentar al autor, y lo hizo recordando que el autor piensa que "no está todo perdido y es importante que tal y como ocurre en otros países, se trabaje desde la ciudad para el campo, con lo que habría una mayor producción agrícola, tan necesaria, y además se mejoraría sustancialmente el medioambiente y se recuperaría la biodiversidad, apostando siempre por la actividad agrícola".

Izquierdo comenzó apuntando que "hay que trasegar la naturaleza y hay que vivir con ella en comunicación y en comunión. Pero caemos en el error de querer mandar en el campo desde la función, con planteamientos dogmáticos y desde luego muy poco prácticos". "En los años sesenta había muchísimos fuegos campesinos y no se generaban grandes problemas, más bien al contrario, tenían efectos germicidas, no había tantas garrapatas ni plagas como ahora y además se dibujaba el paisaje", continuó.

Según el autor, "no sabemos en qué punto se encuentran las ciudades", y las normativas sobre "el campo está en manos del gran capital y los intereses industriales, y se ha producido la dolorosa desaparición del campesinado". Es necesario, además, devolverle a la aldea aquello que le pertenece y dejar de verla y contemplarla como "si fuese algo intocable e inalcanzable, para reivindicarla y colocarla en el lugar que se merece".

"La ciudad que empieza a mirar al campo no tiene jabalíes ni incendios, y por lo tanto hay que empezar a plantearse que necesitamos hacer una política responsable para el campo desde la ciudad, empezando por el campo periurbano y llegando hasta la aldea", destacó.

Del mismo modo, reivindicó la necesidad de recuperar la identidad de la aldea y no obviar las características propias de los territorios, planteando relevos, "no ya generacionales sino organizacionales" en sectores que poco a poco se están extinguiendo, como es el caso del pastoreo.

"En las Cuencas, cuando empezó la revolución industrial, Palacio Valdés escribió 'La Aldea Perdida' y realmente la vio desaparecer, si bien estoy convencido de que es posible e incluso necesario atrevernos y empezar a diseñar aldeas que nos sirvan de referente, tal y como ocurrió con el turismo rural, algo que hace medio siglo nos parecía impensable y que hoy es una gozosa realidad", añadió.

Arquitectos del paisaje

Para Izquierdo, "a veces las cosas suceden y hay que crear y creer en una aldea que tenga soberanía energética, soberanía alimentaria con productos de calidad y siempre con la condición de que haya un sentido de comunidad, que no falte la dignidad y sobre todo que sea funcional, que se valore el trabajo en el campo y que los aldeanos sean considerados como lo que son, verdaderos arquitectos del paisaje".

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Lo último Lo más leído

Canal esquí

Esquí

Toda la información sobre la nieve

Consulta la información más completa de las estaciones de esquí, el tiempo y el estado de la nieve