12 de febrero de 2020
12.02.2020
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El casco urbano de Mieres registró 135 accidentes de tráfico durante 2019

La causa principal son "despistes", como mirar el móvil l Agentes de la Policía Local y Cruz Roja participaron en el simulacro de un atropello

12.02.2020 | 02:46
Agentes y miembros de Cruz Roja, durante el simulacro de atención a una víctima de atropello.

Un coche de la Policía Local llega rápido a la plaza del Ayuntamiento. Poco después, suenan las sirenas de una ambulancia. Un joven está tendido en el suelo, con las piernas atrapadas bajo un coche que le ha atropellado: "Tranquilo, dinos, ¿te duele algo?", le preguntan los agentes.

Que no cunda el pánico, es un simulacro. Se realizó ayer, a primera hora de la tarde, en el entorno del Consistorio. Participaron cerca de treinta personas, voluntarios de Cruz Roja y agentes de la Policía Local, con motivo del Día Europeo del Número de Emergencias 112. El principal objetivo era concienciar a los vecinos del protocolo a seguir si presencian un accidente. . Un método que hay conocer porque cualquiera puede verse involucrado en un incidente: el año pasado, en el casco urbano de Mieres, se registraron 135 accidentes de tráfico.

Se resume en una palabra: PAS ("Proteger, avisar y socorrer"). Este protocolo lo da a conocer y lo repite, en cada charla con escolares, el agente José Manuel Fanjul. "Sobre todo entre los alumnos de ESO (Educación Secundaria Obligatoria), queremos que sepan la importancia de actuar correctamente en caso de que se produzca un accidente", explicó.

Primero, proteger. No solo a la víctima, sino también a nosotros mismos: "Ante un accidente de coche, por ejemplo, hay que dejar el coche estacionado en un lugar seguro y bajarnos del vehículo de forma que no pongamos en riesgo ni nuestra integridad ni la de los otros", explicó Mario Arbesú, responsable de servicios preventivos terrestres de Cruz Roja Asturias.

Así que, de vuelta al simulacro, lo primero que hicieron ayer los agentes fue aparcar correctamente su vehículo y correr hacia la víctima. El joven se quejaba de dolor en las piernas, pero parecía mover correctamente todas las extremidades.

Avisar. La segunda parte del protocolo, clave para que la ayuda llegue lo antes posible. "Hay que intentar dar la mayor cantidad de datos posible y una ubicación cuanto más precisa, mejor", destacó Arbesú. Como el agente Fanjul durante el simulacro: "Necesitamos una ambulancia para un chaval, víctima de un atropello. Estamos en la plaza del Ayuntamiento, el herido está consciente y se queda de dolor en las extremidades inferiores", explicó al servicio de emergencias.

Ya fuera del papel, el policía afirmó que la mayoría de los accidentes que se producen en el casco urbano se deben a "despistes": mirar el móvil o apartar la atención de la carretera. También se registran incidentes por saltarse las normas de circulación y por la conducción bajo los efectos de alcohol u otras drogas. Afortunadamente, la mayoría se saldan con daños únicamente materiales: "Suelen ser de poca gravedad", afirmó Fanjul.

No fue así en el simulacro de ayer. Y aquí está el tercer punto: socorrer. Como lo hicieron los agentes, dándole una manta y calmando al joven herido. "Si tenemos conocimiento en primeros auxilios, hay que hacer lo que se recomiende en cada caso. Si no lo tenemos, debemos esperar a las indicaciones del médico del 112 o a la llegada de los sanitarios", destacó Arbesú.

Así que ni un respiro a la improvisación. El simulacro de ayer terminó con la inmovilización del herido: un trabajo en equipo, entre técnicos, sanitarios y agentes, que terminó con el joven en la camilla totalmente inmovilizado para evitar daños en la columna. Se fue la ambulancia. Aunque esta vez, solo para dar una vuelta a la plaza. Volvió entre aplausos.

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