17 de julio de 2020
17.07.2020
La Nueva España

Risas tras la mascarilla

Los campamentos urbanos de Mieres cierran su primera quincena sin renunciar a una diversión responsable

17.07.2020 | 01:11
El grupo de niños que han participado en la primera quincena del campamento urbano de Mieres.

Los campamentos urbanos "Movámonos Xuntos" han vuelto a Mieres convertidos en "Movámonos Xuntos, pero no revueltos". El programa, concluida su primera quincena, mantiene su objetivo de ofrecer actividades de ocio saludable y deporte a los peques. Tras meses de confinamiento, es el momento de que los niños vuelvan a jugar.

La otra misión contemplada con este proyecto es la de ofertar un recurso a padres y madres para facilitar la conciliación familiar en la época estival. Para ambas partes esta vuelta a la normalidad era necesaria. Así lo señala, Silvia Trapiella, monitora del campamento: "Los padres más que decirnos que están contentos, se les ve agradecidos, ya que los niños fueron los que más sufrieron durante los meses de confinamiento. Se veía ya en ellos una necesidad de volver a sociabilizar".

Lo primero que se remarca a los pequeños es la importancia de seguir las instrucciones de higiene y protección durante la crisis sanitaria. "Los niños llegan con la mascarilla puesta y no se la quitan en ningún momento". También se nota el uso del hidrogel, puesto que "hay niños que lo aprendieron como una especie de juego y se desinfectan hasta la altura del codo". Alberto, otro de los monitores, señala que "venían con el guión muy bien aprendido desde casa".

Los platos fuertes en anteriores ediciones del campamento fueron las salidas a la piscina municipal y la fiesta de despedida, conocida popularmente como la "fiesta del agua". Por motivos de seguridad, este año han tenido que ser canceladas. Pero las alternativas no dejan indiferente a nadie. Una ruta por distintos pueblos del concejo y un festival fueron los encargados de poner la guinda al pastel. "Hubo niños que ni siquiera se acordaron, no preguntaron por ello", indican las monitoras de los más peques del campamento.

A pesar de las restricciones vigentes durante la crisis sanitaria, los niños son los encargados de dar una lección más. El equipo coincide en que, en comparación con los adultos, "los peques lo están llevando mucho mejor". A través del juego, ya no solo se les inculca respeto, cooperación igualdad y tolerancia. Este año, también se van con la lección aprendida para vencer, como ellos lo conocen, al "bicho corovirus".

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