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Un "tren turístico" al paraíso

El "tractor-taxi" de Brañagallones, con un vagón para diecinueve pasajeros, espera por el último permiso para entrar en servicio

El "tractor-taxi", con la cabeza tractora y el vagón con capacidad para diecinueve personas detrás. J. VIVAS

El "tren turístico" de Brañagallones -el primer transporte de este tipo de la Cordillera Cantábrica- está sólo a la espera de obtener el "ok" por parte de Madrid para echar a andar. El vehículo, promovido por Rafael Fernández Cabilla, aguarda estos días en su cochera, listo para subir a Brañagallones en cuanto tenga luz verde. "Preguntan mucho por él, y no me atrevo a decir cuándo vamos a poder ponerle en marcha, porque es algo que no depende de mí, aunque creo que el proceso administrativo se está alargando más de la cuenta", explica. Y es que ya se han realizado todas las pruebas preliminares, sólo queda recibir el documento que le permita utilizarlo.

La iniciativa ha supuesto más de un quebradero de cabeza para su impulsor, que se encarga del taxi que sube hasta Brañagallones. "La idea original era subir a más personas de una vez y con más comodidad", apunta. Pero hasta entonces no había nada que se le pareciera. "Partimos de la idea, que era hacer un vehículo que pudiese transportar viajeros por la pista de Brañagallones", señala, "debido a la complejidad del terreno, el promotor encontró que la única forma era con un tren turístico, que llevase el motor delante y los viajeros detrás. "En principio pensaba en un vehículo en el que pudiese llevar a 25 personas, que era la mitad de un autobús, pero tras darle vueltas y hacer pruebas, tuvimos que reducirlo a 19, eso sí, con total comodidad", destaca. No sólo eso, está adaptado y tiene espacio para silla de ruedas.

Y es que el vehículo está formado por una cabeza tractora y un habitáculo diseñado expresamente para la ocasión que, en su interior, se asemeja mucho a un autobús. "Medimos un autobús por dentro para crear el espacio, también alquilamos un dispositivo para medir la pista y hacer un modelo en 3D para ver cómo podía evolucionar el vehículo dentro de la pista, todo esto nos llevó dos años", explicó. Después del diseño llegaría la fase técnica y, por último, la administrativa.

"Ha sido una aventura a lo desconocido desde el primer momento, poniendo dinero pero sin saber si finalmente podríamos hacerlo", destacó Fernández Cabilla. Ya con el vehículo construido hubo que hacer pruebas en terreno en diferentes condiciones, con días de sol, lluvia o niebla para calcular los tiempos del recorrido.

Una vez en marcha, los 19 ocupantes del vehículo podrán hacer el recorrido hasta Brañagallones disfrutando de las vistas y, además, guiados por el conductor que, a través de unos altavoces, irán comunicando curiosidades del trayecto.

Fernández Cabilla, junto a otro conductor, es quien actualmente se ocupa del servicio de taxi hasta Brañagallones, una ruta de unos 10,5 kilómetros de longitud, de los cuales en los tres primeros hay fuertes pendientes. Ambos tienen vehículos todoterreno, los únicos aptos para hacer el recorrido y compaginan los servicios habituales de taxi por el concejo con los viajes hasta la vega, siempre con reserva previa. El proyecto contó con una ayuda del programa de emprendimiento rural "Leader" del Alto Nalón, que concedió una subvención de 27.000 euros.

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