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Las piscinas de Pénjamo cumplen diez años cerradas y sin proyecto de futuro

Los vecinos reclaman la reapertura de las instalaciones exteriores y el Ayuntamiento de Langreo trabaja en la iniciativa, pero sin plazos

La piscina exterior de Pénjamo, completamente abandonada y llena de basura, en la actualidad. FERNANDO RODRÍGUEZ

Diez años hace ya del cierre de las piscinas de Pénjamo, unas instalaciones que por aquel entonces iban a reconvertirse en un gran spa, pero que finalmente acabaron siendo abandonadas a su suerte, presentando un estado deplorable. Desde entonces, los vecinos de este barrio langreano han reclamado, una y otra vez, que se recuperen las piscinas, al menos las exteriores, y vuelvan a recuperar el esplendor de antaño. Se han dado algunos pasos, como el cierre perimetral de la instalación para evitar la entrada de personas. Algo insuficiente, porque entrar sigue siendo muy fácil. De momento no hay una previsión clara de cuándo podrán reabrir estas piscinas.

La asociación cultural "El Güesperón" fue el colectivo que más se "mojó" con el tema de las piscinas. Y todavía hoy siguen en ello. Rubén Darío Cámara explicaba ayer que "hace unos días solicitamos una reunión con el gobierno local para conocer qué ocurrió con el informe de la Confederación Hidrográfica del Cantábrico (CHC)". Y es que la recuperación de las piscinas cuenta con un problema, un reguero que podría impedir su reapertura. Por ello, se han dirigido al organismo de aguas para ver qué opina al respecto y si hay soluciones. Darío Cámara señaló que "el riachuelo está embovedado, y según me han dicho, podrían pasar muchos más por el mismo sitio sin que hubiera ningún problema, pero bueno, habrá que ver lo que opina CHC".

La entidad no renuncia a su pretensión de que reabran las piscinas, en concreto las dos exteriores, mientras que su propuesta para la instalación interior, ya que Langreo cuenta en la actualidad con otras piscinas climatizadas, sería tapiar el vaso y desarrollar una pista polideportiva, "ya que el concejo está falto de estas instalaciones, hay muchos clubes que necesitan un lugar donde entrenar". El mismo planteamiento de "El Güesperón" tiene Lucía Hernández, propuesta como alcaldesa de barrio. "No renunciamos a tener unas piscinas de verano", destacó, aunque se mostró algo más preocupada por el problema del reguero. En este sentido, manifestó su esperanza de que pueda solventarse "y las piscinas recuperen su esplendor de antaño".

La pretensión de recuperar las piscinas exteriores de Pénjamo no es tan extraña cuando se consiguió hacer lo mismo en el polideportivo de Riaño. Estas instalaciones, que también contaban con una piscina de verano, habían corrido la misma suerte. Sin embargo, el Ayuntamiento de Langreo consiguió reabrir parte de este complejo, concretamente la piscina que era lo más demandado. También se hicieron obras en los vestuarios del polideportivo y se rehabilitó el edificio anexo, donde se encontraba el gimnasio y la cafetería.

El Consistorio langreano tampoco se olvida de los vecinos de Pénjamo, tal y como aseguró la propia alcaldesa, Carmen Arbesú, en la última entrevista que concedió a LA NUEVA ESPAÑA. En ella, la regidora destacó que "se está trabajando en la petición de informes precisos para poner en marcha el proyecto en un futuro; también se han pedido a Confederación Hidrográfica del Cantábrico ya que la zona de la piscina pasa un arroyo". Habrá que esperar un poco para conocer los avances.

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