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Mieres y Lena plantean una red para abastecer a los pueblos con los acuíferos de la Variante

El proyecto presentado al Principado para su estudio incluye una planta de tratamiento del agua y un circuito subterráneo de distribución

Agua procedente de las obras de la variante de Pajares vertida al río en 2013 desde la planta de Los Pontones.

Agua procedente de las obras de la variante de Pajares vertida al río en 2013 desde la planta de Los Pontones.

Los ayuntamientos de Mieres y Lena han pedido al Gobierno del Principado de Asturias un estudio que permita analizar la viabilidad del aprovechamiento de los acuíferos generados por la obra de la variante de Pajares. Ambos municipios de la comarca del Caudal estiman que el agua que se filtra por los túneles perforados bajo la Cordillera podría servir para abastecer a las poblaciones próximas. La iniciativa ya ha sido trasladada al Gobierno regional para que sea analizada por los técnicos.

La propuesta ha surgido en concreto del alcalde de Mieres, Aníbal Vázquez. Lo que se plantea es analizar la posibilidad de construir una planta de tratamiento, con un circuito subterráneo que permita la conexión con las redes de abastecimiento de Mieres y Lena. "Se trata de una gran cantidad de agua que diariamente se pierde y acaba en el río, cuando podría tener un beneficio para el territorio", apunta el vicealcalde de Mieres, Manuel Ángel Álvarez.

El gobierno de Lena está en sintonía. "Se trata de un proyecto que merece ser valorado técnicamente, ya que podría conllevar una mejora para el servicio", explica la regidora lenense, Gemma Álvarez.

Tanto Mieres como Lena supeditan cualquier actuación para el aprovechamiento de los acuíferos del Huerna a un estudio técnico que lo avale. Ahora bien, ambos ayuntamientos intuyen que se trata de un recurso que debe ser rentabilizado tanto desde un punto de vista de mejora de lo servicio que recibe la ciudadanía como desde planteamientos de sostenibilidad ambiental.

El Ayuntamiento de Lena lleva años denunciando los daños los daños que han causado las obras de la Variante en el concejo. Poblaciones como Campomanes, sin ir más lejos, han tenido numerosos problemas derivados de las obras de la infraestructura ferroviaria. Como compensación, el Ayuntamiento viene reclamando que la estación de la Alta Velocidad se quede en el concejo y que las grandes ciudades accedan al AVE a través de trenes lanzadera. El aprovechamiento de los acuíferos se plantea como otra posible reparación a los citados perjuicios.

Las labores ligadas a la variante de Pajares arrancaron en Lena hace ya casi tres lustros. Los problemas se han ido sucediendo y casi de inmediato, ya hubo que detener el avance porque el terreno se venía literalmente abajo. La complejidad hidrogeológica de la Cordillera ha sido un obstáculo que ha dificultado las costosas labores. Las críticas arreciaron cuando las tuneladoras arrasaron numerosos manantiales, dejando sin agua a decenas de parroquias y pueblos leoneses y convirtiendo en manantiales unos túneles de los que llegaron a manar al exterior más de 500 litros por segundo.

En la vertiente asturiana al menos hay agua. Los ayuntamientos apuestan por rentabilizar los hasta 300 litros de agua por segundo que arrastran algunos manantiales.

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