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Una filial es el principal acreedor de Triman, que cerró dos plantas en Mieres

La firma reclama a su matriz, que está en proceso de liquidación, más de 350.000 euros en concepto de alquileres desde que empezó el concurso

La fábrica de Triman Minerals en Vega de Arriba, en la que se produjo un robo. | Jandro Rodríguez

La fábrica de Triman Minerals en Vega de Arriba, en la que se produjo un robo. | Jandro Rodríguez

Otra “sorpresa” en el proceso de liquidación de la empresa Triman Minerals, con sede principal en Alsasua (Navarra) y dos plantas cerradas en Mieres (Vega de Arriba y Loredo). Uno de los principales acreedores de la compañía, que se dedicaba a la producción de maquinaria para canteras, es la empresa Saher 2000, S. L. Reclama a Triman más de 350.000 euros en concepto de alquileres, a razón de 13.310 euros mensuales, desde el inicio del proceso concursal. Lo llamativo es que Triman es el socio único de todas las acciones de Saher 2000. Es una filial controlada, según la documentación a la que ha tenido acceso este diario, por la misma persona física.

No es la primera vez que el proceso saca a la luz una “irregularidad” con Saher 2000. Los administradores concursales de la firma denunciaron hace ya meses un presunto “alzamiento de bienes” que pudo producirse entre las dos compañías. Triman vendió a Saher un paquete de maquinaria a un precio de 640.457 euros, operación que fue investigada por la administración concursal a través de una auditoría externa, con una conclusión llamativa: el precio de esos bienes en el mercado alcanzaba los 1,3 millones de euros.

La resolución de la administración concursal fue clara. “La salida de dichos activos se enajenaron al socio único de Saher 2000, es decir, a una sociedad del grupo que estaba controlada por la misma persona física”. Además, se realizó “por un importe muy por debajo de su valor de mercado, y, en consecuencia, la sociedad privó a sus acreedores de poder disponer para el pago de sus deudas de la diferencia entre el valor por el que debieran haberse transmitidos dichos bienes y el valor realmente transmitido, diferencia que asciende a 674.874 euros”. El proceso por esta causa contra Saher 2000 está abierto en un Juzgado de Navarra.

De ahí una especificación en el anexo de acreedores de Triman Minerals, concretamente sobre el alquiler de Saher 2000: “Créditos litigiosos reconocidos como contingentes hasta que se dicte resolución judicial”. Es decir, su cobro depende de la resolución de una sentencia que tendrá que dirimir sobre el presunto alzamiento de bienes y matizar la relación entre Saher 2000 y Triman Minerals.

El último informe de la administración concursal al que ha tenido acceso este diario recoge las reclamaciones de acreedores hasta el pasado mes de agosto. Y hasta entonces, Saher 2000 siguió reclamando la cuantía de 13.310 euros mensuales por un alquiler. No se especifica si se trata de la renta de un bien mueble o inmueble, pero empezó a cobrarse como acreedor a mediados de junio de 2018. Solo dos meses después de que la empresa anunciara la presentación del concurso de acreedores.

Desde esa fecha hasta ahora, el crédito contra la masa (la deuda generada tras la entrada en el proceso concursal) no ha hecho más que aumentar. Esta deuda alcanza ya los cuatro millones de euros, según el informe oficial de la administración concursal. Y sigue subiendo. Solo en salarios y liquidaciones impagadas, la deuda ronda el millón y medio de euros. Una cuantía que los trabajadores temen no llegar a cobrar nunca.

“El proceso se está alargando mucho y no es tan transparente como cabría esperar”, afirmaron antiguos trabajadores de Triman. Sobre la empresa hay una “sombra”, dicen, que les llena de incertidumbre. Por eso es por lo que reclaman que el procedimiento concursal sea riguroso y también una investigación a fondo del robo que se produjo en la nave de Vega de Arriba. Se sustrajeron herramientas por valor de 1,3 millones de euros. Según la administración, solo se ha recuperado material tasado en un total de 545.719 euros. Más de 800.000 euros siguen desaparecidos.

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