Un conductor que carecía de permiso de conducir empotró el vehículo que conducía contra la fachada de un edificio del barrio de El Serrallo, en Sotrondio, "tras subirse a la acera y llevarse por delante un banco y una cabina telefónica. El accidente, que requirió de la intervención de la Policía Local de San Martín, se saldó con daños materiales y ninguna persona herida", indicó el gobierno local de San Martín. Los hechos ocurrieron al mediodía del pasado jueves, cuando el conductor, que circulaba por la calle de San Fernando, en el barrio de El Serrallo, perdió el control del vehículo en el cruce con la calle de Juan Ramón Jiménez, "subiéndose a la acera y llevándose por delante un banco y una cabina telefónica para finalmente terminar empotrando el coche contra la fachada de un inmueble".

El incidente, según informó la Policía Local, se produjo en una jornada soleada, "en una calzada con el asfalto en buenas condiciones y la limitación de circulación a 50 kilómetros por hora, por lo que todo apunta a que un exceso de velocidad podría haber sido la causa del siniestro. Ni el conductor ni su acompañante resultaron heridos y tampoco hubo daños a terceras personas ya que ningún paseante caminaba por el lugar en el momento del suceso".

El conductor del vehículo, un varón vecino del concejo, carecía de permiso de conducir, a lo que hay que añadir que el turismo que conducía no disponía del seguro de responsabilidad civil obligatorio. El turismo implicado resultó ser propiedad de un varón, también vecino de San Martín, que acompañaba en el asiento del copiloto al conductor y que huyó tras la colisión para más tarde comparecer de motu propiu en la oficina policial y confirmar los hechos, indicó el gobierno local

El accidente, que provocó un importante revuelo entre los vecinos del barrio, se saldó con daños materiales de diferente consideración en el mobiliario urbano. En concreto, el destrozo del banco de madera que fue arrancado y desplazado tres metros de distancia, así como daños en las estructura metálica de la cabina y fracturas en los paneles de vidrio. El  impacto del vehículo con la fachada del edificio causó el derramamiento de líquidos susceptibles de inflamación, lo que obligó a una retirada urgente del mismo del lugar como medida preventiva ante el temor a una posible deflagración.