La pandemia del covid-19 ha obligado a cambiar el calendario de actos que la concejalía de Igualdad y Feminismo del Ayuntamiento de Mieres tenía previsto para conmemorar el Día Internacional para la Eliminación de las Violencias contra las Mujeres. Unos cambios que han afectado a la forma de las citas y charlas, que han pasado a ser en “streaming”, por Internet, pero no a los objetivos marcados, que no son otros que seguir luchando contra las violencias y la discriminación y avanzando por una sociedad en la que la igualdad sea real y efectiva. Así lo explica la concejala del área, Nuria Ordóñez Martín.

–Ya es 25 de noviembre.

–Hoy es un día triste, no tenemos nada que celebrar, las cifras son demoledoras, pero aquí seguimos porque sí tenemos mucho que pelear, muchas cosas por las que seguir luchando y mucho que cambiar. No queremos olvidar a todas esas mujeres que han sido brutalmente asesinadas, dejando familias rotas y niñas y niños huérfanas marcadas de por vida. Como cada 25 de noviembre, hoy es un día en el que los gritos de las mujeres retumban contra la violencia y la discriminación a la que estamos sometidas, gritos contra esta sociedad patriarcal que permite el dominio masculino sobre las mujeres, y gritos para conseguir voluntad política para frenar las distintas formas de violencia a la que estamos sometidas las mujeres. Nunca nadie nos ha regalado nada, y todo lo que tenemos es porque lo han peleado antes otras mujeres por nosotras, pero es nuestra obligación y nuestra responsabilidad luchar por mantener esos derechos para las mujeres que vendrán e intentar conseguir nuevas conquistas.

–Hoy es el día para la eliminación de las violencias contra las mujeres. ¿De qué hablamos?

–Hablamos de violencias que afectan a todas las mujeres por el mero hecho de ser mujer, sin distinción de clase, de raza, de orientación sexual, de identidad de género, edad... El patriarcado produce y ampara no solo violencias física, sino también violencia sexual, doméstica, asesinatos, prostitución, trata de mujeres y niñas con fines de explotación sexual, matrimonios forzosos, matrimonios infantiles, prostitución infantil, mutilación genital, acoso, violencia laboral… También económica, simbólica, institucional, vicaria, racial y social, que son violencias más imperceptibles, pero que menoscaban la situación de las mujeres. No podemos tolerar que se normalicen este tipo de conductas, los hombre no van por la calle sintiendo miedo de que alguien les viole sin su consentimiento, ni sufren tocamientos en los ascensores, en el metro, o en los baños de una discoteca, ni son drogados para ser agredidos sexualmente, ni se ven obligados a prostituirse, ¿por qué? Muy sencillo… Porque son libres. Tampoco podemos olvidar la situación de las mujeres mayores, las grandes olvidadas de esta pandemia, o la de las mujeres con diversidad física, psíquica y sensorial, que tienen el triple de posibilidades de sufrir violencia machista. La de las mujeres refugiadas y migrantes, con y sin papeles, maltratadas, violadas y asesinadas. También las mujeres del mundo rural, invisibilizadas y aisladas y la de las auxiliares de ayuda a domicilio, que de primera mano padecen una violencia institucional y económica, al tratarse de un sector claramente feminizado. Tampoco podemos olvidarnos de la violencia laboral, cuando no podemos acceder a puestos de responsabilidad, sufriendo además la brecha salarial y económica, así como la violencia institucional que se ejerce contra nosotras, al no computarse los asesinatos fuera de la pareja o la expareja. Debemos exigir que se aplique de una vez por todas el Convenio de Estambul.

–¿Qué necesita nuestra sociedad para acabar con estas violencias y discriminaciones?

–Hay quien piensa que por ser mujer se es feminista, es un grave error. Todas y todos estamos socializadas en una sociedad patriarcal, que nos hace concebir el mundo desde un punto de vista machista, lo importante es salir de ahí, y para esto está el feminismo, para ayudarnos a tener una visión crítica y diferente del mundo y para proporcionarnos las herramientas necesarias para conseguirlo. Pero para ello es necesaria la implicación conjunta del sistema educativo, el sistema judicial, los medios de comunicación y los poderes públicos. La violencia contra las mujeres es la clara consecuencia de la discriminación y las desigualdades de poder entre las mujeres y hombres en la sociedad. Una de cada dos mujeres en España ha sufrido algún tipo de violencia machista en su vida.

–¿Podemos hacer más?

–Todos los días, en cualquier lugar, en cualquier momento, mujeres y hombres podemos y debemos aportar nuestro granito de arena para combatir esta lacra. Prevenir las violencias machistas es tarea de toda la sociedad, día tras día, no puede ser algo que olvidemos hasta el próximo noviembre. Denunciar, pedir ayuda o contarlo a otras personas, incrementa las posibilidades de acabar con esa relación violenta. La mayoría de las mujeres que sufren este tipo de violencias en la pareja no denuncia ni pide ayuda. Cambiemos esto, perdamos la vergüenza, no es vergonzoso contar estas situaciones, vergüenza debe tener el maltratador, el agresor, el acosador, el violador, el asesino, nosotras no, no hay que olvidar que hay silencios que matan. Esta relación de dominio y tiranía donde las mujeres son discriminadas, sometidas y esclavizadas hasta sus últimas consecuencias es una práctica que se ejerce en el ámbito del espacio privado, pero también en el ámbito del espacio público, porque se materializa en todo un sistema político, social, jurídico y cultural que lo naturaliza y ampara. Si no, ¿por qué iba un juez a preguntar a una mujer violada si «cerró las piernas lo suficiente para evitarlo»?, o “que llevando bragas rojas se puede imaginar lo que pretendía la mujer”. Es intolerable que en pleno 2020 se sigan permitiendo estas situaciones y las imágenes sexistas en el mundo de la publicidad.

–Actividades organizadas en Mieres.

–Este año desde la Concejalía queremos hacer un ejercicio de responsabilidad, ante la situación sanitaria que estamos viviendo, y hemos aplazado la mayoría de los actos que se iban a celebrar, y solo estamos haciendo programación on line a través del canal de Youtube del Ayuntamiento. Además hoy, día 25, a las 12 del mediodía, haremos una concentración silenciosa en recuerdo de las víctimas de violencias machistas, así como una lectura de manifiesto. Será una concentración de muy pocos minutos, y respetando todas las medidas de seguridad. Hemos trasladado este mensaje a las calles, para que toda la ciudadanía mantengamos unidad para poder frenar estas violencias. Se han colocado en varios puntos del casco urbano de Mieres, señales de “prohibido las violencias machistas”, en las zonas más concurridas por la población y también por la adolescencias, colectivo al que especialmente queremos sensibilizar en particular, además de a toda la población en general. Esta campaña se hará extensiva a las zonas rurales el próximo año.

–Aún hay más...

–También tenemos presente en todos los mupis del casco urbano, las frases ganadoras del II Concurso de frases contra las violencias machistas que se realiza con el alumnado de ESO de los centros educativos del concejo, que cada año demuestra más calidad en sus frases y compromiso en su participación. Como los mupis sólo están en el casco urbano, a través de la empresa municipal de transportes EMUTSA, esas frases también se harán visibles en sus autobuses para que puedan llegar a todos los puntos del concejo, porque llegar a las zonas rurales también es muy importante.