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Juan Antonio del Peño | Concejal expedientado del PP de Aller

“Mallada me ha defraudado, solo le interesa llegar a la cima a cambio de lo que haga falta”

“Lo que han hecho conmigo es un plan de derribo, desprecio y acoso psicológico; ya me doy por sentenciado y ahora espero la expulsión”

Juan Antonio del Peño, edil del PP de Aller. | Jandro Rodríguez

Juan Antonio del Peño, edil del PP de Aller. | Jandro Rodríguez

Tras veinte años en la primera línea política a nivel local, Juan Antonio del Peño está viviendo una situación complicada. Sus desencuentros con el PP en Aller, que ha elevado su rebeldía al Comité de Derechos y Garantías, han dejado a este edil en una situación difícil. Del Peño relata su versión de lo sucedido y cómo afronta un futuro, previsiblemente, fuera del Partido Popular, con el que entró en el Ayuntamiento allerano hace dos décadas.

–Después de tantos años en el PP e incluso encabezando listas electorales, ¿cómo está?

–Me encuentro disgustado. Pero, por otra parte, estoy bien, porque creo que las cosas hay que hacerlas bien. Sigo en la misma línea que cuando empecé hace veinte años.

–La Junta Local ha enviado su caso al Comité de Derechos y Garantías. ¿Qué resolución espera?

–Más que llamarlos una Junta Local, sin ánimo de ofender, es mejor llamarlos un clan familiar. La resolución que espero es que ellos mismos se delataron en la prensa. Espero la expulsión. Además, es un Comité de Derechos y Garantías en el que no creo porque está formado por dos miembros de la junta local de Aller. La Santa Inquisición. Me doy por sentenciado. Las explicaciones que me dieron no tienen razones. El resto de miembros de la Corporación puede ver que hay discrepancias, pero en ningún caso insultos ni aspavientos, ni de lo que me acusan. Si dieron este paso será para la expulsión. De hecho, puedo decir que ya presentaron un escrito que llevaban a cabo la reestructuración del grupo municipal, y me sacaron de todas las comisiones, salvo una.

–Su distanciamiento del grupo era evidente, pero el voto a favor de los presupuestos fue la escenificación más notoria. ¿Por qué lo hizo?

–El distanciamiento con la Junta Local lo tuve desde el principio. En su día dije lo que pensaba, discrepé de lo que estaba pasando y con sus formas de actuar. Dije que no iba a volver a la Junta, aunque no era una decisión definitiva. Pero el grupo municipal es distinto, sí iba a estar con ellos. Sin embargo, hace un año que no nos reunimos. Antes, una cosa era la Junta Local y la otra el grupo. Las reuniones eran separadas. Y ahora pretendían hacer juntos los encuentros. Y no me parecía bien. A mí nadie me había convocado formalmente hasta el pasado lunes, que me convocaron por escrito.

–¿Cómo valora su situación?

–Lo que están haciendo hacia mi persona, es un plan de derribo, desprecio y acoso psicológico. Voté a favor de los presupuestos porque del PP nadie contó conmigo. El equipo de gobierno a mí me llamó para saber qué intenciones tenía yo, porque quería contar con todo el mundo. Yo hice 22 propuestas basadas en mejorar la calidad de los alleranos, en ayudar a las pymes. Y de los 22 puntos, se incluyeron 20 en los presupuestos. Es muy fácil criticar al señor Barbón y al resto de partidos. Pero se abstuvieron por cobardía. Porque no están por el sentir del pueblo, sino por las líneas que les marcan desde Oviedo. Ni piensan ni tienen criterio, y por eso me han excluido.

–¿De dónde viene toda esta situación?

–Viene de la desconfianza que tengo sobre el presidente, sobre Juan Sutil. Es una persona sibilina, que anda por detrás y no dice las cosas a la cara. Viene todo de su forma de actuar. A las personas hay que decirles las cosas claras y a la cara. Lo que no se puede es ir por detrás, como lo que me hizo sin estar la cosa tan tensa. Se me llegó a cambiar la cerradura de la sede, en plenas elecciones nacionales.

–Ha dicho que se quedará con el acta de edil y quedan más de dos años de mandato. ¿Cómo afronta este período?

–Lo afronto con ilusión como siempre. Con ganas de trabajar y escuchar a los vecinos. Que es fundamental. Pienso que con diálogo y con imparcialidad podemos sacar adelante el concejo. Voy a estar dispuesto a llevar la misma línea de política y ser coherente con mis principios. Y seguiré haciendo la oposición como hasta ahora. Lo que sea bueno lo apoyaré; lo que no tenga claro, me abstendré: y lo que no concuerde con mis ideales, votaré en contra.

–¿Volvería a ir en una lista electoral?

–No quiero decir que de este agua no beberé. Estos momentos ya será mucho terminar el mandato y sacar proyectos para el concejo. Luego, ya veremos. No sé si iré en una lista o no. Después de lo que me está pasando, empezar otra vez de nuevo no lo tengo claro.

–¿Qué me dice de María Teresa Mallada?

–Creí que estaba a la altura del cargo que tiene ahora mismo. Pero con su actitud y sus formas, me ha demostrado que no. Es un perfil político que no es dialogante y es parcial, y lo único que le interesa es el ego político. No está a la altura de lo que esperaba ella. Yo, si fuera Pablo Casado y viera lo que están haciendo conmigo, no dormiría a gusto. Si llegan a gobernar algún día, yo tendría insomnio. Estoy decepcionado y defraudado con ella. Lo único que le interesa es el ego. Me demostró que lo único que le interesa es llegar a la cima a cambio de lo que haga falta, dejando amigos, dejando cadáveres políticos por el camino. Me da pena que quién me reclutó es la que me echa.

–¿Y de Juan Sutil?

–Es una persona opaca. Siempre intenta esconderse y no dar la cara. Una persona que lleva 20 años en política. Ahí está su trabajo, presentaría dos mociones en veinte años. Ni denuncias públicas ni nada de nada. Es una persona que no quiere afrontar los retos que te exige ser concejal, y lo demostró. En Aller, igual que en los concejos mineros, hubo que dar la cara. Cuando las huelgas mineras, nunca dio la cara. Solo cuando su cuñada estaba en Hunosa, quería salir dentro del partido para decir quién era y para que no se hablara mal de la hullera.

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