Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La recuperación del río San Juan a su paso por el centro de Mieres culmina con éxito

Los ecologistas destacan que más de un centenar de aves, entre patos y otras especies, ya han colonizado el tramo afectado por las mejoras

Un grupo de patos en el tramo afectado por la recuperación ambiental.

Un grupo de patos en el tramo afectado por la recuperación ambiental.

La Coordinadora Ornitolóxica d’Asturies (COA) ha censado la presencia de un centenar de patos en el tramo urbano del río San Juan, que atraviesa todo el ancho de la ciudad de Mieres, desde el cementerio de La Belonga hasta el Batán. Este colectivo sostiene que esta nutrida población, junto a la presencia de ejemplares de otras aves, pone de manifiesto el éxito de la recuperación ambiental de este cauce.

Los ecologistas no solo destacan la presencia de una creciente población de patos, sino que subrayan que se trata de ejemplares de especies salvajes. “Estamos ante una colonización natural, sin falta de repoblaciones”, destaca Clemente Álvarez, presidente de COA. También apunta que el río San Juan, en su tramo urbano, está asistiendo al asentamiento de otras especies de gran valor: “Ya hemos detectado varios ejemplares de la pequeña lavandera cascadeña y, en menor medida, de gallinetas y de garzas reales”.

La Coordinadora Ornitolóxica d’Asturies indica que estamos ante un positivo ejemplo de lo que conlleva un exitoso proceso de recuperación de cauces fluviales en espacios urbanos, como ocurre en Mieres. “En su momento se valoró la posibilidad de enterrar el río bajo una canal y ya dijimos que hubiera sido un grave error. Ahora podemos disfrutar de un cauce con vida integrado en la ciudad”, señala Clemente Álvarez.

Mieres abordó a principios de este siglo los saneamientos de los ríos Turón, San Juan y Loredo, con un presupuesto conjunto de 19 millones de euros. Luego le tocó el turno al Cuna, cerrando un plan de inversiones que permitió al concejo, según los datos hechos públicos por el Ayuntamiento mierense, tener depuradas más de 95 por ciento de las aguas fluviales del municipio.

Además de valorar las inversiones realizadas para la recuperación del río San Juan, los ecologistas destacan también el civismo de la población. Sin la colaboración ciudadana, apuntan, un cauce urbano no puede revivir: “Si bien siempre hay quien tira basura al río, en líneas generales es destacable el respeto mostrado hacia la población de aves”, apunta Clemente Álvarez.

En este sentido, afirma que “tiempo atrás habría que esperar que los patos hubieran sido cazados y maltratados”.

Los representantes del colectivo hacen hincapié en que el tramo urbano del río San Juan, de unos dos kilómetros, ofrece grandes posibilidades para seguir avanzando en su integración en la ciudad, con otra serie de intervenciones complementarias.

Compartir el artículo

stats