Las lluvias invernales aún no arrecian en Asturias, pero los argayos ya empiezan a castigar a las carreteras de rurales. Un movimiento de tierra de tamaño considerable se ha llevado por delante uno de los carriles de la calzada que une Ribono con Paxío. Se trata de una vía con un importante volumen de tráfico situada en la ladera oeste de Mieres. La Administración está trabajando en la reposición del tramo de carretera dañada, como se aprecia en la fotografía.