El pleno municipal de Mieres aprobó el pasado 5 de enero, en una sesión extraordinaria y urgente, la nueva tasa por utilización privativa y aprovechamiento especial del dominio público local de las instalaciones de transporte de energía eléctrica, gas, agua, e hidrocarburos. Es decir, un impuesto a las compañías energéticas por el uso de terrenos públicos para sus instalaciones, algo que en la comarca del Caudal ya se ha hecho en otros municipios como Lena y Morcín.

El Boletín Oficial del Principado de Asturias (BOPA), publicaba ayer el anuncio de apertura del plazo de alegaciones a esta normativa, que se mantendrá durante treinta días. Si pasado ese tiempo, el Ayuntamiento de Mieres no recibiera objeción alguna a esta nueva ordenanza, se daría el texto por definitivo y el Consistorio ya podría comenzar a ingresar en sus arcas dinero por parte de las compañías energéticas.

Mieres valoró durante varios ejercicios la puesta en marcha de este nuevo impuesto. Las dudas legales que levantaba, ya que varios modelos similares que se habían llevado a cabo en otros concejos o regiones del país habían sido recurridos, hicieron que la tramitación se dilatase más de lo previsto. Pero finalmente, el Ayuntamiento cabecera de la comarca del Caudal dio el paso. Aunque en otros municipios como Lena, de mayor extensión, se esperaba un ingreso extra de hasta 150.000 euros por esta tasa a las eléctricas, en Mieres estiman que los ingresos serán menores.

En todo caso, la aplicación aún está todavía en el aire en el concejo lenense, ya que el pasado noviembre, una empresa recurrió la tasa. La alcaldesa esperaba una sentencia favorable al Ayuntamiento, pero esta complicación judicial ha retrasado el cobro del impuesto.