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Quejas en la zona rural de Tuilla por el rechazo a una línea de transporte escolar

Los padres, que llegaron a presentar seiscientas cincuenta firmas, aseguran que contaban con el compromiso del gobierno langreano

El colegio público de Tuilla.

El colegio público de Tuilla.

Llegaron a presentar seiscientas cincuenta firmas de apoyo, pensaban que habían conseguido su objetivo, pero al aprobarse los presupuestos de Langreo, su demanda parece haber caído en saco roto. Este es el lamento de los padres de alumnos del colegio Regino Menéndez Antuña, en Tuilla, quienes llevan meses reclamando el establecimiento de una línea de transporte escolar. Tras las firmas y haber mantenido conversaciones con el gobierno local de Langreo, pensaban que al menos iban a conseguir que un autobús recogiese a sus hijos a la salida del colegio, pero no ha podido ser.

Gerardo Varela, vecino de La Braña, es uno de los padres que impulso la recogida de firmas. “Sabemos que no cumplimos con la norma de estar a más de un kilómetro y medio de una parada de autobús, pero nuestro caso es especial, las carreteras que unen los pueblos con Tuilla no están preparadas para caminar por ellas e incluso hay un paso a nivel por medio”, destacó. Por eso acudieron al Ayuntamiento de Langreo, eso sí, con una carpeta llena de firmas que respaldaba su petición. “En el Ayuntamiento nos dijeron que sí, que al menos nos iban a poner un servicio a las dos y cuarto de la tarde para que pudiese llevar a los pequeños a su casa, pero al final nos hemos encontrado con que no se ha habilitado una partida en los presupuestos que se aprobaron la semana pasada, cuando no llegaría ni a 6.000 euros”, apunta, visiblemente molesto, “porque nos dieron falsas promesas”.

Los padres desconocen por qué el gobierno local se echó para atrás en el último momento “porque sabemos que han hablado con la empresa de transporte, pero nada, así no podemos conciliar nuestra vida laboral y familiar". En principio se pretendía tener un servicio de transporte de ida y vuelta. Si bien, como cuentan con el servicio de madrugadores, que les permite entrar al colegio a las ocho y cuarto de la mañana, “ya nos arreglamos mejor, ahí sí vimos el apoyo del Ayuntamiento, pero a la salida del colegio es mucho más complicado para nosotros”. El centro cuenta actualmente con una treintena de alumnos, y de ellos, “prácticamente la mitad precisarían de este servicio”. Se trata de niños procedentes de los pueblos de alrededor, que pertenecen a Tuilla.

Otra opción, en la que ya entraría el Consorcio de Transportes de Asturias (CTA) “sería ampliar la línea urbana a Tuilla a las dos de la tarde, pasando por los pueblos”, comenta Varela, aunque parece que tampoco cuentan con el respaldo del Principado. Actualmente, ningún alumno del colegio de Tuilla tiene transporte escolar.

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